varios artistas(2007)
John Fahey (1939-2001) fue, y será por la creciente proyección de su mito, una especie de J.D. Salinger de la música tradicional norteamericana. Un maestro secreto del que seguimos sin buenas noticias discográficas desde hace demasiado tiempo. Casi imposible dar en este país con reediciones; lógicamente las muy escasas copias que se distribuyeron por aquí de la recopilación "Return of the Repressed" son también ilocalizables. Así que siempre hay que hablar de este tótem con la precaución y el tono reverencial de aquello sobre lo que intuyes mucho más de lo que sabes.
En medio de este páramo, se agradece, y de qué manera, que algunas grandes, pequeñas y medianas figuras del "nuevo folk" hayan tenido la voluntad de subrayar la importancia del personaje a través de trece versiones de temas (curiosamente todos del mismo período, segunda mitad de los sesenta) que suenan a nuestros oídos como una revelación desentumecedora. Tal vez no hubieran podido hacerlo en vida de Fahey, cascarrabias que apenas llegó a viejo, pero, libres de la previsible oposición del protagonista a cualquier nuevo "redescubrimiento" de tintes caritativos, consolidan los cimientos de una reputación póstuma que ya se intuye muy superior a la que, en vida, acompañó a este virtuoso del pellizco. Una reputación que ahora ha de ser universal, porque, este que debiera ser inexcusable espejo de antropólogos y guitarristas de cualquier escuela, sigue, más allá del mito, siendo poco más que un perfecto desconocido. Muy pocos podrán presumir de estar razonablemente familiarizados con la obra de Fahey y creo que va siendo hora de arrebatarles esa exclusividad. Esperemos que los sellos nodriza y sus despistadas terminales ibéricas contribuyan a la causa, sin prisa pero sin pausa.
Entre los privilegiados que parecen haber tenido un contacto más hondo con la discografía de Fahey están los personajes que, coordinados por M.Ward y Stephen Brower, completan un homenaje heterogéneo, pero cualquier cosa menos rutinario. Aquí hay más pasión que academicismo, y momentos sublimes a cargo de Fruit Bats, Calexico, Cul de Sac y (tomo carrerilla) los ignotos Immerglück, Kaphan, Kummenacher & Hanes. Estupenda también la cotnribución de Peter Case.
Este disco supone una transfiguración (término muy Fahey) de tu curiosidad. Necesitas urgentemente, a partir de la escucha, saber, escuchar y disfrutar más, mucho más, de la sabiduría del alter ego de Blind Joe Death. Necsitas remontar una vez más, corriente arriba, en el torrente de la mejor música popular norteamericana, hasta llegar, por lo menos, a Charley Patton, el Dios particular de Fahey. Es un disco que, además de bello, resulta en todos los sentidos útil.
Alfonso García
*Encuentra este disco al mejor precio en KHURCIUS RECORDS.
*comenta este disco en nuestro foro
©2008 paisajeseléctricos