_clásicos
13/07/10
   

_¿quién puede matar a un niño?

narciso ibáñez serrador
(ESP, 1976)
 

 

Una de las películas de terror más perturbadoras jamás filmadas, “¿Quién puede matar a un niño?” es especial por muchas razones pero uno de sus mayores atractivos es el hecho de que toda la acción tiene lugar a la luz del día. No hay trucos, ni sombras que se mueven, ni monstruos esperando al doblar la esquina; sólo un puñado de angelicales niños que resultan ser la encarnación del mal. Todo un hito en la amplia oferta de historias que lidian con críos maléficos, superior a “El pueblo de los malditos”, y de la que se dice que incluso sirvió de inspiración a Stephen King para “Los chicos del maíz”.

 

Una pareja de ingleses de vacaciones en el Mediterráneo deciden visitar una de las pequeñas islas cercanas. Durante la primera parte de la película les tenemos a ambos disfrutando del sol y el mar, felices. Como “La semilla del diablo”, la obra maestra de Chicho Ibáñez se cuece a fuego lento, sin dar ninguna pista de los horrores por venir. Nada de dar el pistoletazo de salida con un prólogo macabro o una carnicería. Simple y llanamente vemos a una pareja regocijándose en tan soleados parajes.

 

Llegados a la isla de marras, la cosa cambia. Aunque en un primer momento son recibidos en el pequeño embarcadero por un puñado de joviales niños, pronto se dan cuenta de que algo extraño sucede. No hay adultos allí. Sólo se topan con un anciano... pero antes de que puedan acercarse a él una niñita  aparece de repente y acaba con él a palos. Horrorizados, ambos buscan una explicación, aunque parece que ningún mayor de 14 años sale vivo del contacto con estos infantes enloquecidos. Poco a poco Chicho les conduce ante una auténtica batalla por la supervivencia tan subyugante y desesperada como la de “La noche de los muertos vivientes”.

 
_extracto de la película
 

Como apuntaba al comienzo, una película mil veces imitada, pero nunca igualada. De entre sus hijas bastardas, la mencionada “Los chicos del maíz” o “Beware, children at play” serían las referencias más obvias, pero no son sino burdas copias del original. En ninguna de ellas encontramos escenas como esa en la que un padre se dirige, resignado, a su ejecución acompañado de su hija. Otro adulto le insta a que no se deje arrastrar, pero él contesta: “¡Es que es mi hija!”, antes de continuar hacia su fatal destino.

 

La película ideal para estas noches de verano, y una muestra flagrante de lo desperdiciado que siempre estuvo Chicho en concursos para las masas y estupideces varias. “¿Quién puede matar a un niño?” o sus “Historias para no dormir” son dignas de un auténtico genio del terror y lo macabro. ¡Y español, oiga!

 

 

_texto: Eduardo Cortés.

 

 

_ficha en IMDB

 

   
_pulsa aquí para comentar el artículo:

 
 

 

   

 

 

¬ir arriba

 

©2006-2010 paisajeseléctricos

diseño: paisajeseléctricos / hosted by: aruba.it