Pozos de ambición

There Will Be Blood

Paul Thomas Anderson

(EEUU, 2007)

 

Con dos creaciones capitales en el cine de los años 90, "Boogie nights" y "Magnolia ", el también colaborador de "Saturday night live show", Paul Thomas Anderson, es un director que no deja indiferente. Su último trabajo, rodado en los mismos escenarios de "No country for old men", no es una excepción.

 

La novelesca historia de Daniel Plainview en su relación con el incipiente mundo del petróleo, enmarcado en los Estados Unidos de principios del siglo XX. Un ambiente aún casi intransitado con paso firme, a excepción de "Gigante" (George Stevens, 1956). Material jugoso para despertar mil y una críticas diferentes, desde la hilarante "'Pozos de ambición'" es una hiperrealista involución espiritual inversamente proporcional a la evolución social, de atmósfera kubrickiana, para total lucimiento de un Daniel Day-Lewis inconmensurable", pasando por la calificación de "absoluta obra maestra", hasta las que llegan a atacar el filme por ser "pretencioso".

 

Cualquier proyecto de esta envergadura ha de ser afrontado con pretenciosidad y a buena fe que Thomas Anderson lo hace. El resultado final depende de la óptica de cada espectador; lejos de debates teológicos sobre dios y el diablo, quien guste de Daniel Day-Lewis se dará un homenaje, en caso contrario acabará irritado con su sobreactuación. Si se disfruta con la perfección técnica, no hay duda, es impecable, como impecable es el fabuloso comienzo que entusiasma por más de una hora, a pesar de personajes con los que se conecta o no; interpretaciones que siguen el mismo rol en una segunda parte más desentrelazada y mucho menos atractiva , para llegar a un final de esos que no dejan lugar a la impasibilidad.para bien o para mal. en todo caso para no olvidar.

 

 

 

Javi Bustos

 

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