neil diamond (2008)
La verdad es que nunca he sido un gran seguidor de Neil Diamond, aunque tengo que reconocer que algunas melodías suyas de los años 60 y 70 tenían también su indudable atractivo, incluso con los excesivos arreglos. A pesar de eso ha sido un placer, y también una sorpresa, comprobar cómo se ha convertido en número 1 simultáneo a ambos lados del Atlántico. Un placer, porque el disco, y el artista, lo vale. También porque con su anterior "12 Songs" (Columbia / Sony) lo recuperé y es uno de los discos que más he disfrutado... y cantado, en los últimos 3 años. Y ahora no sólo repite la jugada, sino que la mejora y la depura más aún. Los protagonistas absolutos son su profunda y recia voz, sus temas y sus letras y su acústica Martin. Como debe ser. Pero de nuevo lo borda Rick Rubin con esas producciones desnudas que van hasta el tuétano de los huesos de los temas, como ya hizo magistralmente con los últimos y excepcionales discos de Johnny Cash, también para Columbia/Sony y como hará también para el tótem de la Columbia, con su esperada primera producción para Bob Dylan. También lo bordan esos excepcionales músicos encabezados por Mike Campbell y Benmont Tench de los Heartbreakers de Tom Petty. La guitarra de Matt Sweeney (Guided By Voices, Bonnie Prince Billy, Zwan) o Smokey Hornel (Beck).
El arranque es excepcional con más de 7 minutos apasionados para "If I don't see you again" que si te hace sentir como si no volvieras a ver a la persona amada nunca más. Me encanta el dueto con Natalie Maines de "Another day (that time forgot)" y el piano en él de Tench. En "Act like a man" se acerca sublime al último Johnny Cash. Esa slide guitar y ese aroma country hierven tu sesera. También borda ritmos más vivos como los de "No words". Es magistral también la canción "Home before dark" que marca el resto del disco y por eso lo titula. Los sutiles arreglos orquestales cuando aparecen también tiene su aquel. En fin, como el buen vino, para ir degustándolo poco a poco. Más de 70 minutos de música y sentimientos puros.
Tenemos que recomendar ávidamente la Deluxe Edition, ya que viene en un cuádruple digipack, contiene dos preciosos bonus tracks con sendas versiones de Harry Nilsson y Bob Dylan ("Make you feel my love") y viene acompañado por un DVD en la que también recrea "The Boxer" de Simon & Garfunkel y aparecen grabaciones del estudio de joyas como "Pretty amazing grace", "Forgotten" o la inicial y triste "If I don't see you again". Además en el estupendo libreto, todas las letras y unas declaraciones totalmente sinceras a cargo del propio cantante. Neil se declara desconcertado y fascinado ante el amor y las mujeres. Pero les canta desde la certeza que les llegará a sus oídos. Lo dice también en el libreto. Para él hacer música es su vida. La única constante sin la que no puede vivir. Más que un deseo es una necesidad. Las canciones te atraviesan el corazón como si siempre hubieran stado allí. Y el nuevo disco no es una excepción. ¡Más bien una culminación diría yo!
Txema Mañeru
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