
Érase una vez una taberna
en la que solíamos tomarnos una o dos copas.
Recuerdo cómo nos pasábamos las horas riendo
y soñando con las cosas fantásticas que íbamos a hacer.
Esos días, amigo mío,
Que creíamos que nunca terminarían,
Íbamos a estar siempre cantando y bailando.
Íbamos a vivir la vida a nuestra manera,
pelearíamos y nunca eprderíamos.
Porque éramos jóvenes, y seguro que nos las arreglaríamos.
Aquellos días.
Y entonces llegaron las obligaciones,
nos dejamos nuestro idealismo por el camino.
Y si por casualidad nos veíamos en la taberna,
nos sonreíamos y decíamos:
***
escucha Those were the days aquí...
***
Esos días, amigo mío,
Que creíamos que nunca terminarían,
Íbamos a estar siempre cantando y bailando.
Íbamos a vivir la vida a nuestra manera,
pelearíamos y nunca eprderíamos.
Porque éramos jóvenes, y seguro que nos las arreglaríamos.
Aquellos días.
Anoche mismo me paré delante de la taberna,
Y nada era ya como solía ser.
Ví un extraño reflejo en el cristal.
¿Era yo de verdad ese tipo solitario?
Esos días, amigo mío,
Que creíamos que nunca terminarían,
Íbamos a esatr siempre cantando y bailando.
Íbamos a vivir la vida a nuestra manera,
Pelearíamos y nunca perderíamos
Porque éramos jóvenes, y seguro que nos las arreglaríamos.
Aquellos días.
A través de la puerta escuché una risa familiar
Ví tu cara y oí cómo me llamabas
Ya somos más viejos, pero no más sabios,
porque en nuestros corazones los sueños permanecen intactos.
©2007 paisajeseléctricos