El último disco de la banda de Mike Patton y Trey Spruance es a la par el disco más accesible de los tres que nos legaron y el más conseguido a nivel de canciones. Los cambios estilísticos dentro de una misma canción están mejor integrados que en los dos discos anteriores y enganchan con facilidad al oyente. El titulo del álbum, al parecer, es una broma a costa de los Red Hot Chili Peppers que por entonces entregaban su mediocrísimo "Californication". Aparte de este detalle, también indica una inmersión del conjunto en las músicas de la costa: surf, música hawaiana y muchos detalles apuntando al mayor embajador de la música californiana, Brian Wilson.
Por ejemplo, esas percusiones que aparecen en el primer tema, "Sweet charity" que tiene un deje a la música de Hawai. "None of them knew they were robots" es una maravilla de concreción multiestilística, un corte de base surf mezclado con swing, donde insertan todas las locuras que se les ocurren ¡y funcionan!: guitarras metaleras, música de cartoons, toques retro futurísticos, funk, jazz e incluso fragmentos cantados en latín. Para mandar al nimbo de donde jamás debieron salir todas esas bandas escleróticas de swing que surgieron en los 90 a raíz del éxito de la película "La máscara" (ese bodrio protagonizado por el infra actor Jim Carrey).
"Retrovertigo" es de lo más convencional del disco. Un medio tiempo melódico con algún estallido guitarrero y bases programadas. Y volviendo a Brian Wilson, "The air conditioned nightmare" es un "Good vibrations" moderno. La mejor Wilson explotation que he oído en lustros. Sin copiar clichés (bueno, alguna estructura, los coros y las percusiones sí tienen un aire, pero bien llevado), solo dejándose impregnar del ambiente malsano que recorría buena parte del "Smiley Smile". En "Ars moriendi" con lo que juegan es con la música gitana Romaní del este de Europa, con desbarres metaleros y alguna mención a Dick Dale (otra vez California y la música surf), creando un ambiente de jarana francamente divertido.