| |
La amenaza del otro como terror presentido, intuido, ¿imaginado? “El horror de Collier County” narra los desagravios de una transición emocional, el intento fatuo por olvidar y empezar de nuevo. Una viuda y su hija van a pasar una temporada a la casa de su madre/abuela, ubicada en esos apacibles, excesivamente tranquilos barrios estadounidenses que tan buen resultado dieron a Lynch en “Terciopelo Azul”. Y es que este cómic tiene su raigambre en esa especie de mundo paranormal que habitan los personajes de Lynch, o, en el terreno del cómic, Clowes y Burns. Lejos de ser un epílogo continuista y mimético de sus fuentes, hay una apuesta propia. Se parte de unos patrones ya conocidos, pero para avanzar, no copiar.
“Cuando bebo, pasan cosas”, decía el escritor. En Collier County, sin beber, ya suceden. Bienvenidos al nuevo misterio de David… ¡de Rich Tomasso!
|
|
|