Frank Sinatra

"No one cares"

(1959)

 

 

Apenas un año después de la apoteosis del Sinatra intimista ("Only the Lonely"), vuelta al escenario del crimen. Que aparece representado en una portada maravillosa, de esas que ya justifican por sí mismas (sobre todo en edición de vinilo) la compra de un disco. Ajeno a la fiesta de gente guapa que se desarrolla a sus espaldas, sin despojarse de sombrero y gabardina, con la vista perdida en el interior del vaso que sujeta con su mano derecha, el crooner está obviamente tocado (por no escribir jod...).

 

"No One Cares" es una de las cumbres del Sinatra que se aparta un rato de ese swing, con el que siempre arrollaba, y se emplea a fondo en su ciencia para convertir canciones ya de por sí fantásticas en pequeños tratados de filosofía del perdedor. No echamos de menos la imaginación desbordante de Nelson Riddle porque, en su lugar, Gordon Jenkins está sembrado con los arreglos y la dirección de la orquesta. Infinitos violines, sí, pero no para recubrir de melaza la melancolía, sino para multiplicar la grandiosidad y la hondura del discurso, serena desesperanza hasta el surco final.

 

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Sinatra: "Stormy Weather"

 

 

¿Certidumbres para el resto de la noche? Decide si quieres asumir la cornamenta y compartir con otro individuo a la que te tiene obsesionado. O convéncete que hay camas que nunca más se van a abrir para ti. O comprueba (vuelta a la portada) que a nadie le importan un pimiento tus agonías y que si decides pongamos que tiarte a las aguas heladas del Hudson, resulta que has comprado todos los números en el sorteo cuyo premio es no ser llorado ni recordado por nadie. Así que ni el consuelo de devolverle a la percanta de turno el mal recibido (que sufra, que se sienta culpable de tu ruina) vas a tener. Si este tío llega a nacer porteño y no en los predios de Tony Soprano, levanta del trono a Gardel.

 

Escuchando el "Stormy Weather" que se marca, cuesta creer que Harold Arlen y Koehler no escribieram su obra maestra para otra voz que la de Sinatra. La misma sensación de autoridad y asombrosa comprensión sobre cada palabra de cada texto que asume se traslada al resto de las canciones. ¿Vas a seguir buscando la esencia de Sinatra en recopilatorios que no le retratan ni en ectoplasma?

 

 

texto: Alfonso García.

 

 

 

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