tokyo sex destruction

"El soul es una droga"

 

 

Tokyo Sex Destruction están demostrando que manejan como pocos el viejo sonido garaje. Pero lo revitalizan con frescura, sin descuidar la actualidad y experimentando con una mezcla inflamable de punk-soul. A pecho descubierto o envueltos en las llamas del rock de Detroit. Es más, todos los integrantes del grupo catalán se apellidan Sinclair - artísticamente - en homenaje al representante de MC5 y mito de la contracultura norteamericana, que se ha confesado afectuoso seguidor del cuarteto. Los directos de TSD son de lo mejor que se puede ver en nuestro país: "un show , no un concierto", dicen. Y no paran de componer canciones. Les gusta publicar vinilos de siete pulgadas, como los clásicos. Las últimas, dispersas en sellos independientes de Europa, Estados Unidos y Australia, están recogidas para España en Singles (B Core, 2006).

 

 

 

Pregunta.- Hace un año Corcobado explicaba en este espacio cómo encarrila su ansiedad en la música. ¿Cómo lidian la hiperproductividad los Tokyo?

Respuesta.- (R.J. Sinclair) Somos un grupo como tantos otros. No pensamos en hiperproductividad, simplemente hacemos canciones. Nuestro problema es que, al estar girando prácticamente todo el tiempo, las canciones se nos hacen obsoletas y tenemos la necesidad de componer nuevas para no aburrirnos. Es nuestra forma de funcionar. Este último año nos hemos centrado en hacer canciones para pequeños sellos. Queremos editar muchos siete pulgadas, un formato que amamos.

 

P.- Porque se les ve locuaces, inquietos, abiertos a nuevos caminos.  

R.- Si estás en esto de la música, siempre hay cosas que decir. Siempre hemos sido un grupo abierto de mente, porque, sobre todo, somos grandes amantes de la música. Obviamente, como todo el mundo, tenemos unas raíces, que en nuestro caso están en la música sixtie-soul-garaje. Nos gusta experimentar y ver hasta dónde podemos llegar. En nuestros largos viajes de furgoneta, llegamos a escuchar muchos discos de diferentes estilos. Da igual si es pop, punk, hardcore, metal, country, bossa.

 

P.- El título Singles no brilla por su originalidad. ¿Será un prospecto con todas las pretensiones que marca la ley?  

R.- Este último disco, si se le puede llamar así, ha sido algo caótico. Nuestra primera idea era grabar temas para editar alrededor del mundo. Pero en el mundo de la música, como en casi todo, prima la necesidad económica, con lo cual nuestro sello español y nuestro sello francés se pusieron de acuerdo para realizar una coedición. A veces, hay cosas que se les escapan de las manos a las bandas. De todas maneras, ¡me sorprende que alguien se haya enterado de la existencia de este nuevo lanzamiento!

 

P.- Su colección de canciones empieza muy huracanada y después entra en una fase más serena y espiritual. ¿En directo también se lo toman así?

R.- El único punto en común de estas canciones es que son nuestras, porque eran para diferentes sellos con diferentes orientaciones musicales. Con respecto a los directos, siempre intentamos dar mucho más de lo que se puede encontrar en los discos. No sé si hay fases serenas y espirituales. Quizás todo el concierto es una celebración espiritual. Dependemos mucho del estado de ánimo de la gente. A partir de ahí, las canciones pueden coger un carácter u otro. Su participación es indispensable. Pretendemos hacer un show, no un concierto.

 

P.- Versionar Get on your knees de Los Canarios - la agrupación más feroz del soul hispano - , es un ejercicio de memoria. ¡Y de gallardía!  

R.- Si te soy sincero, la grabamos en un día. Fue una propuesta para un recopilatorio. Creo que nuestro sonido podría estar bastante cerca de la forma de hacer música de Los Canarios. Además cantaban en inglés, como nosotros. Es curioso que a mucha gente le haya gustado. Es mucho más rápida que la original y exageramos los tics souleros para que fuera mucho más efectiva.

 

P.- Casi me sorprende más la adaptación de Music Machine: People in me es una de las canciones menos guarras de un grupo adicto a la suciedad.  

R.- Music Machine es una de las bandas con la que hemos crecido. En directo siempre habíamos adaptado alguno de sus temas, pero nunca éste. Solíamos tocar Talk talk, una canción que, como dices, es mucho más sucia y garajera. Pero escogimos otra menos conocida e intentamos hacer lo mismo que con la canción de Los Canarios: acercar la original a nosotros. Aunque, como puedes apreciar, la original no tiene vientos y nos pareció divertido meterlos.

 

P.- En un mundo como éste del rock, tan propenso a la imitación formal, ¿Tokyo Sex Destruction se entregan también en alma?  

R.- Hacemos lo que podemos. Te puedo decir que somos de un pueblo pequeño, a 50 kilómetros de Barcelona, y eso nos ayuda a estar desconectados de todas sus modas. Si no, nos volveríamos locos. Barcelona es una ciudad donde las modas llegan y se marchan tan rápido que no te da tiempo a asimilar ninguna.

 

P.- Y ahora que del hippismo han quedado algunos atuendos al por mayor y que Sarkozy quiere borrar del recuerdo Mayo del 68, ¿qué valores revindican de su gurú John Sinclair?  

R.- Estamos en una situación de continuo bombardeo mediático sobre cosas que pueden ser reales y otras que no. Ya se sabe, el que manda es el que dice lo que hay que ver. La gente debe pensar por sí misma. Las influencias mediáticas son la lacra social de nuestro tiempo. La captación de adeptos a un bando o a otro es el deporte de nuestros días. Mientras, los medios se reparten el pastel de sus cacerías sobre el pueblo.

 

P.- James Brown es otro de sus modelos. ¿Se imaginaron un final así para una figura de su talla?

R.- Era de esperar, siempre vivió al límite. Hizo siempre lo que le dio la gana y eso es de admirar, más en una persona de color y en aquellos días. Me parece gracioso que una vez muerto le salgan herederos por todas partes. Sería estupendo que muriera en la más absoluta pobreza y que sus ahora multitudinarios herederos tuvieran que pagar sus deudas.

 

P.- ¿Cómo fue el homenaje que le rindieron con la formación de The Right Ons?  

R.- Fue una noche genial entre amigos. A mí me raptaron y al final acabé cantando dos temas. La gente que asistió se lo pasó bien, supongo que fue lo más importante.

 

P.- ¿Sabe? En Granada tienen primos-hermanos por la parte soulera: Teenagers, Red Soul Community.  

R.- ¿De verdad? El soul se extiende por todas partes, ¡la gente ha de entender que es la única manera de salvar este mundo! Y como decía el título de aquel disco, ¡el soul es una droga!

 

Eduardo Tébar.

 

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