Standard es la sensación 'underground' del momento. El sexteto original de Getxo despidió el año recibiendo el premio 'Ojo Crítico de Música Moderna' -avalado por especialistas de la prensa española- por «renovar con imaginación la música pop independiente». Antes, su maqueta de 2005 fue la favorita de múltiples jurados por la llamativa propuesta de 'dance rock' , ganaron el 'Proyecto Demo' de Radio 3 y, aún sin disco en la calle, salieron a tocar por Europa. Ante el panorama, el sello Mushroom Pillow fichó a los vizcaínos y en abril apareció en las tiendas 3.000V-40.000W, todo un tratado de guitarras bailables, con alto voltaje y suministro para discotecas. El revolucionario trabajo será distribuido por Francia, Holanda, Suiza y Luxemburgo a lo largo de 2007.
Pregunta.- Los galardones siempre son bien recibidos, pero ¿ayudan?
Respuesta.- No nos dan de comer, pero sí ayudan algo, sobre todo algunos. Dan nombre y prestigio. El 'Proyecto Demo' nos ayudó mucho a darnos a conocer.
P.- ¿Standard es el último eslabón del 'Getxo sound'?
R.- Somos uno de los últimos grupos que han salido de Getxo, pero no nos atrevemos a calificarnos como el último eslabón. Quedan algunos, unos más vivos que otros, pero todavía hacen cosas de vez en cuando. Nosotros hacemos un tipo música que tiene algo de aquel rollo indie , pero también mil cosas más como las bases electrónicas y el baile.
P.- El origen geográfico del grupo está muy ligado al recuerdo de El Inquilino Comunista.
R.- Hay una relación musical real. Nosotros vimos y vivimos aquella época. Nos gustan El Inquilino y todos los grupos que surgieron. Javi Leta, que toca la batería con el Inquilino, es uno de nuestros baterías también. Además ensayamos en la misma casa que todas estas bandas.
P.- Música de baile elaborada con recursos de rock incendiario. ¿Un sentimiento lúdico y escapista de la vida?
R.- Estamos en una tendencia donde todas las músicas se mezclan y el buen rollo impera. Hacemos música para pasarlo bien. Es otra manera de ver la vida, pero también hay cierto escapismo en pensar que las cosas pueden ser de otra manera y que no hay una única forma de ser feliz.
P.- Escuchándoles me acordé de The Pop Group, veteranos estudiosos de la pista de baile como expresión.
R.- Gracias por la comparación, son palabras mayores. Las canciones llevan texto, las pensamos y tratamos de expresar nuestra manera de ver la vida o la sociedad. Tampoco pretendemos ser un grupo protesta al estilo de Molotov, pero sí que decimos las cosas sin pelos en la lengua.
P.- Como varios grupos españoles que han publicado este año, ¿Standard están germanizados?
R.- Uno de los miembros fundadores de Standard, Jens Wolfersdorff, es alemán. Por supuesto que nos gustan grupos como Can, Neu! o Kraftwerk. Desde el principio fueron una gran influencia para nosotros.
P.- Entre ustedes hay vínculos laborales con la arquitectura. ¿Es semejante a la construcción de un «muro de sonido»?
R.- Por supuesto. Sobre todo influye a la hora de enfrentarte al papel en blanco, que no es fácil. El tener un método de composición ayuda. Para comprender el desarrollo de un tema, muchas veces hablamos en términos arquitectónicos. Al final, escuchar una canción y caminar por una obra arquitectónica puede ser muy parecido. Simplemente trata de dar una cuarta dimensión a un edificio: el tiempo.
P.- Canciones hipnóticas. En directo, ¿elásticas?
R.- Hay algunas canciones más abiertas que otras. Algunos temas son perfectos para improvisar sobre el escenario, algo que nos vuelve locos, pero otros hay que cerrarlos. No es fácil conjuntar seis personas y unas bases electrónicas.
P.- ¿Cómo traspasaron las fronteras con una maqueta bajo el brazo?
R.- Fuimos a Dublín y a Munich de la mano del Villa de Bilbao. Todos los años hacen algún intercambio y nos lo propusieron. A Italia fuimos porque era uno de los premios al ganar el 'Proyecto Demo'. Aprendimos que no hay que tener complejos a la hora de salir fuera. No todo lo de fuera es mejor que lo de aquí.
P.- ¿Tienen perspectiva de expansión?
R.- Desde luego, pretendemos salir. Componemos y tocamos sin complejos. Es posible que no seamos los mejores, pero tampoco somos los peores y creemos que nuestra música puede tener cierto aprecio fuera de España. Ya tenemos sello en Francia y Suiza. Además nos van a publicar el disco en Holanda, Bélgica y Luxemburgo. En enero iremos a un festival en Holanda, en febrero a otro en Suiza y en primavera haremos una gira de ocho conciertos por Francia.
P.- De todas formas, ¿goza de buena salud el subsuelo musical español?
R.- Cada vez hay más grupos, más conciertos, festivales, revistas y páginas web al respecto, así que todo esto será bueno.
Tx: Eduardo Tébar.
©2007 paisajeseléctricos