No hace mucho reseñamos en este mismo rincón del ciberespacio "Lanzarse a las heridas", el último trabajo de los gallegos Robin de los Estercoleros. La suya nos ha parecido una propuesta fresca y con actitud dentro de la escena rockera patria, así que no dudamos en ponernos en contacto con ellos para que nos hablaran de su pasado, su presente, sus alegrías y sus miserias. Muchas cosas interesantes que contar, como veréis a continuación...
Pregunta.- Antes de nada, ese nombre, ¿de dónde demonios lo sacasteis?
Respuesta.- El grupo tiene 18 años. En esa época estábamos descubriendo todo a la vez. Fueron unos años realmente excitantes en los que se abría un mundo nuevo. Aparecieron de golpe The Clash, Sex Pistols, Ramones y nos volvimos un poco punks. Pero también de repente, se nos abrió como dice Fitzgerald "el callejón oscuro de la literatura". Acostumbrados a la literatura clásica, en esa época explotaron a nuestro alrededor Dadá y Trista Tzara, los surrealistas, Péret, maravilloso, Alfred Jarry, la antología del Humor Negro de Breton..luego Rimbaud, Lautreamont. Estuvimos una tarde entera apuntando nombres y todo eran más o menos del mismo calibre, algunos más largos. Cosas del tipo de "Las pequeñas hormiguitas llevan bajo sus límpidas alitas botijos de arriero, pedrolos y un cacho de uralita". No sabíamos tocar muy bien que digamos y ni siquiera sabíamos manejarnos en la "velocidad-punk" Más bien era como un regusto por la provocación. Éramos un grupo que en seguida tomó fama de conflictivo incluso en el underground de Galicia. No gustábamos ni al lado bueno, ni al lado malo, pero las composiciones en realidad solían ser un refrito de medios tiempos y melodías siniestras, no siempre muy rockeras, con letras que nunca se correspondían con los títulos. En cada concierto procurábamos inventarnos algún teatrillo raro que ahora quizá suene ingenuo. Llevábamos un ladrillo cada uno a la entrada del escenario, poníamos cara de estar super enfadados, lo dejábamos en el suelo y mirábamos al público como con amenaza. Estábamos un rato sin hablarles y sólo mirando como expectantes. Luego hacíamos un castillito con ellos. Esas cosas.
P.- En vuestra web se puede leer que sois "deudores estéticos de la gran tradición del malditismo europeo y norteamericano, creen en cualquier caso también en los vivificantes efectos del sentido del humor.". Demasiada cháchara para decir que sois un grupo de Rock and roll como Dios manda, ¿no?
R.- Está un poco contestado antes. Cuando el grupo descubrió que se podía hacer literatura con las letras y no sólo decir gilipolleces e intentar provocar, de repente empezaron a salir todas esas influencias literarias, que muchas veces eran más fuertes que las musicales. En nuestro imaginario estaban Poe muriendo borracho en un callejón. En otro callejón ("de la vieille lanterne") suicidándose Gerard de Nerval con esa nota de despedida fabulosa: "hoy llegaré tarde porque la noche será larga y fría". Estaban esos desesperados de Steinbeck, estaban las femme fatales de la literatura francesa del XVIII y XIX. También esas otras que relata Kerouac en "Los subterraneos". Estaba el spleen y el hastío melancólico, en fin, tantas cosas que son las que pueblan nuestros sueños.. En las letras no hay (casi nunca) referencias explícitas y es difícil en realidad seguirle la pista a las influencias, porque al margen del talento que cada uno posea, siempre todos nos acabamos creando nuestro propio universo simbólico. Pero desde luego, todo eso está de alguna forma ahí. Igual que el humor. No se percibe quizá en las canciones, pero es parte crucial del directo. Intentamos representar un drama (casi siempre) durante 4 minutos, y cuando termina, hacemos cualquier majadería.
P.- No he tenido la oportunidad de escuchar vuestro anterior disco, "Les he vuelto a fallar". ¿Lo recomendáis o consideráis "Lanzarse a las heridas" como vuestro verdadero bautismo de fuego?
R.- A nuestro modo de ver, "Les he vuelto a fallar" tiene buenas canciones. De hecho, casi todas se siguen tocando en directo de vez en cuando. Pero en esa época el grupo ya había dado pasos de gigante musicalmente y gustaba de decir que tenía un directo de una gran potencia, tanto en el sonido como en la interpretación. Esas grabaciones no le hacían nunca justicia al directo y nos sentíamos frustrados, porque esas canciones sonaban siempre mucho más expresivas y tremendas en cualquier ensayo. De hecho, después de salir del estudio siempre nos quedaba un regusto un poco amargo. Sonaban limpias, bien hechitas, pero les faltaba el alma. O al menos parte del alma. Cuando empezamos a grabar "Lanzarse a las heridas", el objetivo fundamental, fue acercarnos al directo. Que las canciones latiesen, que tuvieran el corazón que en otros CD´s a nosotros nos sonaba amortiguado.
P.- Lo primero que pensé en cuanto "Tu cuerpo es un museo" empezó a sonar fue: Pereza. Luego, a medida que avanzaba el disco, ya ví otras conexiones bastante más excitantes que los madrileños. Pero es inevitable la pregunta: cuando véis a un grupo como Pereza llenando plazas de toros, ¿no pensáis que vosotros también tenéis potencial para estar ahí?
R.- Fíjate como son las cosas que "Tu cuerpo es un museo" tiene 18 años. Fue casi una de nuestras primeras canciones y de las pocas que se salvaron de esa primera etapa punky-pop-gótica. Cuando la compusimos siempre pensamos que nos habían influenciado Las Ruedas, grupo al que amábamos. De hecho hay ciertos dejes de voz que a mí me parecen muy ruederos todavía, aunque las canciones se afilan con los años y les acabas dando otros matices. Con respecto a Pereza, yo, la verdad es que no puedo juzgarles, ni para bien ni para mal. Nos encantaban Buenas Noches, Rose y cuando se produjo la escisión, nosotros siempre le seguimos la pista a Le Punk, que nos encantan. Hubo como una especie de prejuicio que aún no hemos subsanado. Alguien nos dijo que los Pereza se habían vendido y lo dimos por bueno, como tantas veces haces esas tonterías. Luego, ver cómo se integran tan bien en el mainstream, pues como que te da la razón en tu opinión sin pruebas. Yo, particularmente, creo que no he escuchado jamás una canción de ellos en mi vida. Y sólo hace algunos meses, mi hermano, guitarrista y compositor me dijo: "oye, escuché su disco al fin, y tienen cosas que me gustan". De todas formas nos parece perfecto que les vaya bien. Hace algunos meses también estábamos cenando con otro grupo, mucho más conocido y con muchos discos a su espalda y con su manager (no digo nombres). Se estaba despellejando a Pereza. Alguien dijo: "bueno, no serán como quizá os gustasen, pero si alguien tiene que ganar dinero, que sea haciendo rock and roll". Y hubo como un silencio y pensamos, "pues sí". Así que, toda la suerte para ellos. De todo corazón. Además les vi acompañar a Burning en el Joy Slava y me divirtieron mucho, con esa pose tan rockera y glam. Ya los escucharé pero los discos se amontonan, se amontonan, ¡se amontonan!.
P.- ¿Cómo de dispuestos estaríais a hacer alguna que otra concesión (del tipo que fuese) a cambio de más popularidad?
R.- ¿Alguien puede contestar a esto? ¿Alguien sabe cual es su precio? Estas cosas de "no, yo nunca haré tal cosa o tal otra". No sé, siempre me parecieron voluntaristas. Luego esos tipos, se venden aún por menos. Estoy harto de oír esto. Tipos que dicen "yo nunca me pelearé por dinero" y en un año están enfangados en una gresca miserable, entre hermanos, por la herencia de una finca de mierda. Aún así, nuestro permanente olvido en Galicia ha sido en gran parte porque siempre hemos sido muy torpes para las concesiones. Yo creo que ya no es una cuestión de ética, si no de simple imbecilidad. No hemos estado donde teníamos que estar, no nos hicimos amigos de quien debimos serlo, no dijimos las cosas que otros dijeron cuando quedaban de buen tono, no les hicimos la pelota a determinados ambientes culturales-políticos, no compadreamos con el underground pastelero. Y realmente no ha sido por una posición así distante y despectiva, como de divos al margen de todo, si no porque no hicimos ese cálculo. Hemos sido amigos de los amigos y para el chaleneo social a veces tan necesario para tener más apoyos mediáticos y de opinión siempre hemos sido un tanto tímidos, sin saber manejarnos. Pero chico, esto es como lo de Mephistopheles. Tú ofrece y luego ya veremos. De todas formas, hay cosas que no imagino de otro modo. La temática, la ética del grupo, el mensaje, digamos.. Es que si nos interesa tocar es para decir esas cosas. Si no pudieramos decirlas. pues escribiríamos libros o haríamos graffitis. Si mañana me dice un asesor de imagen: "tienes que dejarte melena solo de media cabeza" Pues oye, igual le hago caso. Pero si me dice: "tenéis que hablar de otra manera, decir otras cosas, tocar más fácil." Pues.¿cómo se hace eso? Sólo sabemos hablar como sabemos.
P.- Aquí en Andalucía la escena rockera es prácticamente anecdótica, ¿qué tal por Galicia? En los últimos años, que recuerde, sólo Killer Barbies han tenido cierta repercusión fuera del ex-feudo de Fraga.
R.- En Galicia..buf. Yo creo que en los últimos años lo único que nos ha gustado ha sido Sugar Mountain. Ha habido una explosión del Folk., mimado por el poder desde todos los ámbitos, desde la derecha al nacionalismo, por obvios motivos ideológicos y se lo ha fagocitado todo. No hay apenas festivales (salvo de Folk) y un circuito de salas, que ahora ya está algo mejor pero que hasta hace nada era inexistente. No vemos a demasiados grupos tocar, pero la impresión que da es que en general, es como si todavía estuviésemos aprendiendo a coger las guitarras. Hubo el intento del "rock bravú" que funcionó socialmente hasta cierto punto, mimados por los grandes periódicos gallegos y por la propia televisión del fraguismo que los cuidaba con dulzura y los ponía hasta el hartazgo. Eso da un poco la medida de qué significaba en realidad esa "revolución" bravú, que a nuestro modo de ver no era más que Folk disfrazado con guitarras saturadas. Las letras eran sobre pandeiradas, pulpo, jugar al futbolín, hacer queimadas y toda esa simbología que nos resultaba molesta y arquetípica. Como cuando dicen de vosotros que solo sois flamenco y pandereta. Pues igual. Y eso ha sido todo. Yo creo que los que empiezan ahora, están buscando su estilo y quizá en los próximos años empecemos a ver cosas buenas. Últimamente sí empezamos a ver a gente buena, sobre todo por ahora haciendo versiones, como Bukowski Trio?. Es como si estuviésemos aún en la génesis del rock. Existe también otro problema y es que se puede cantar en inglés, pero cantar en castellano es sentido por muchos ámbitos como un insulto y una traición.
P.- ¿Con qué otras bandas del país tenéis contacto? ¿O cuáles recomendaríais?
R.- Somos muy amigotes de unos compadres vuestros, los sevillanos Los Sentíos. Tienen un directo de los más arrolladores, mejor tocados y más divertidos que hemos visto nunca. De paso le digo a mi alter ego el cantante Tashera, que me estará leyendo: ¡¡Tashera mamón, déjate ver más, so gilipollas!!.
P.- A los que dicen que el castellano no es un idioma válido para el Rock and roll, ¿qué se les contesta?
R.- El problema es que yo creo que muchos cantan en inglés para disimular en lo posible unas letras absolutamente banales y simplonas. Cuando este discurso lo hace un tipo que luego llega y escribe en inglés una maravilla, me parece perfecto. Cada uno canta como se siente más cómodo. Pero es que de estos hay pocos. Luego pienso también, que cuando uno se sube al escenario, quiere comunicar algo. Los grupos anglosajones quieren emitir un mensaje a sus posibles receptores. Por eso lo emiten en el idioma de ambos. Cuando yo, como castellano hablante y ante un público de castellanos hablantes emito un mensaje en inglés existe una doble amputación. La mía porque no estoy al mismo nivel de dominio del lenguaje y la del público que tiene mayores problemas para comprenderlo. A mí, que a un grupo esto no le importe, me resulta siempre sospechoso. ¿No importa lo que decimos? ¿No importa que no nos entiendan? Bueno, a nosotros sí nos importa. Y esto sin hablar del inmenso caudal de canciones rockeras y letras enormes, pero enormes, fabulosas, que han dado aquí Jorge Martínez, Lapido, Josele Santiago, Rosendo, Buenas Noches Rose, Burning, Deltonos, Los Suaves, ..y tantos, y tantos, y tantos.
P.- Cerráis "Lanzarse a las heridas" con 4 o 5 temas en acústico que siguen una línea completamente diferente, obviamente más calmada, con ecos de Dylan o hasta de Johnny Cash. ¿Alguna vez dudáis entre seguir un estilo u otro? Personalmente, "Cruces en la nieve" me parece lo mejor del disco.
R.- No hay ninguna duda. Somos un grupo guitarrero, de rock and roll. Pero cuando nos planteamos el disco, quisimos mimar al posible comprador. Un tipo que nos compra un disco, o que lo escucha sencillamente, se merece todo nuestro respeto, nuestro amor, y que hagamos por él todo lo que esté en nuestras manos. Si teníamos 78 minutos útiles en un CD, quisimos gastar hasta el último segundo. Como esto no se podía hacer en un estudio con los medios que teníamos, nos lo montamos en una sesión en directo con micros aéreos. Así hay alguna parte en la que desafino (Risas). También nos gustaba la idea de enseñar cómo sonamos cuando nos sentamos una tarde en el salón de la casa de uno, desenchufados. "Cruces en la nieve", fruto de esas idioteces que hacemos, se llamaba "Infernos Voll Damn". En una parte de la canción se dice: "el infierno no es estar sólo, el infierno es pensar" (ves lo que te decía, eso es un poco parafraseando a Sartre en "A puerta cerrada". Siempre hay cosillas de esas). Los de la banda ya empezaron a llamarla "la del infierno". El bajista que es un tipo muy cinéfilo y admirador de Jean Claude Van Damme se encargó de hacer la cita completa. En los directos, cuando yo la presentaba como "Cruces en la nieve" todos se quedaban mirando pasmados, sin empezar a tocar y tenía que volverme y decir en voz baja: "Infernos volldamm, capullos". Al final, ya la presentábamos así. Estuvo a punto de salir con ese nombre en el disco, hasta el final en todas las pruebas de imprenta, pero luego creímos que la gracia no se entendería.
P.- ¿Cuál ha sido el último disco que habéis escuchado/comprado?
R.- Estamos escuchando música continuamente, continuamente. Creo que lo último que nos ha impactado mucho ha sido Shooter Jennings. Quizá el último de Gina Villalobos y también el último de los New York Dolls. Muy buenos también los de Deadstring Brothers. Y en los últimos años nos estamos moviendo por la onda de la americana (Cracker, Steve Earle, Ryan Adams, Jayhawks), el punk rock tipo Backyard Babies, y a mí particularmente el "Apocalypse Dudes" de Turbonegro. También Marah, Diamond Dogs, Hellacopters, Jet, Detroit Cobras.. y antes estuvimos meses y meses oyendo a los Screamin' Cheetah Wheelies. El descubrimiento de los últimos tiempos fue el country-gótico de Trailer Bride. Luego hay otra facción sureña/blues que anda en la onda de Travis Tritt, Albert Lee, Dwight Yoakam y estas cosas. En español, yo creo que lo último que nos gustó mucho fue el último de Lapido.
P.- Para terminar, dadme vuestra opinión sobre estas tres bandas: la primera sería Pereza, por las posibles similitudes.
R.- De Pereza ya te he contestado. Aún no tenemos muchos elementos de juicio. Yo, particularmente ninguno. No puedo dar una opinión. Hay también esa cosa un tanto infantil que tenemos los rockeros que es que en cuanto un grupo triunfa, "ya se ha vendido". No siempre es así, ¿no? Nunca entendimos por qué no triunfaron por ejemplo 091. Y hubiésemos sido felices de haberlo hecho. Vaya si se lo merecían. Pues nada, Pereza, que lo disfrute, y si sirve para que más gente escuche rock and roll, pues fantástico.
P.- La segunda, Burning, porque queda claro, tanto en algún texto como en las canciones, que son vuestros mayores referentes.
R.- Burning es nuestra banda favorita. Tenemos incluso una bonita relación con ellos, de muchos años de verlos aquí y allá. Sin embargo, nunca entendemos muy bien por qué se nos dice que nos parecemos. No lo vemos como un insulto, claro, si no como un piropazo. Pero es que no vemos que sea cierto. Hay bandas que hacen difícil lo fácil. Musicalmente parece fácil imitar a los Ramones. Pues, venga, tú mismo, a ver si puedes. Los mismos Stones tienen canciones a decenas de 5 acordes básicos. Pues eso, a ver si eres guapo de tocar como ellos. Con Burning pasa igual. Composiciones simples, unas letras directas, sin hermetismos ni cultismos ni "literatura" en el sentido malo de la palabra (si es que lo tiene), pero que luego construyen canciones enormes, absolutamente enormes, de una poesía que es algo más allá de lo que dicen las propias palabras cuando las lees. Nosotros no somos así, desgraciadamente. No tenemos ese talento natural. Es como cuando lees a Lorca. El tipo sólo ha utilizado: "verde", "luna", "noche", "aire", "estrellas".ni una sola palabra que no conozca el común de los mortales. Y con eso crea semejante maravilla. Nuestras canciones son más complejas, en el sentido de que usan más acordes, tienen más partes, hay otra forma de componer las letras, quizá más construida. También hay acentos más sureños, y a veces todavía dejes de voz un poco del rock siniestro. Estilísticamente creo que no nos parecemos, pero .les debemos tanto! No es sólo el estilo, si no una forma de entender el rock y la vida. Una vez vimos a Pepe Risi tocando en uno de los que al cabo fue de sus últimos conciertos. Estaba demacrado, afónico, había perdido pelo, metía algún gallo. Nos dio pavor. Como a la tercera canción dice: "hey chicos, no tengo voz, pero tengo corazón". Eso le debemos a Burning. El corazón, el compromiso irrenunciable.
P.- Y la tercera, por curiosidad del que pregunta: Radio Futura.
R.- Radio Futura es una banda que al resto no le gusta ni fu ni fa. Digamos que la facción guitarrera les respeta sin admiración. A mí particularmente me gustaron muchas cosas de ellos, aunque no era el grupo que más escuchaba. Pero una de mis canciones de siempre es "Han caído los dos".
Enrique Campos.
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