LADYBUG TRANSISTOR

"Me encanta el pop de usar y tirar"

 

 

Ladybug Transistor, una de las mejores bandas de indie-pop que hay en el mundo según diversos críticos, presentaron en nuestro país su flamante Ep Here comes the rain. El compacto, publicado a través del inquieto sello sevillano Green Ufos, contiene cinco versiones rescatadas de músicos tan transgresores como Kevin Ayers, John Cale o Trader Horne. Los neoyorquinos están capitaneados por el cantante y trompetista Gary Olson.

 

Pregunta.- ¡Diez años con Ladybug Transistor! ¿Cuál es su balance?

 

Respuesta.- Es fantástico seguir grabando y tocando después de todo este tiempo de evolución en el grupo. Se ha convertido en toda una familia a lo largo de los años y ha sido un placer trabajar con gente de otras bandas a las que admiro. Ben Crum y Kyle Forester, de Great Lakes, por ejemplo, que han hecho una colaboración increíble en nuestro nuevo Ep y en el álbum que estamos terminando, así como Aislers Set, a quienes siempre hemos admirado. Amy Linton nos acompaña en esta gira, tanto tocando con nosotros como abriendo la mayoría de los conciertos. Es especial para mí tener a todos estos amigos trabajando con Ladybug.

 

P.- ¿Qué atractivo encuentra metiéndose en las composiciones de otros?, ¿cambia la perspectiva de un músico?

 

R.- Coger un disco que conoces, pasarlo bien e intentar encontrar alguna nueva forma de abordarlo siempre es todo un reto. Me parece especial compartir estas canciones que tanto nos gustan con nuestro público, que puede no haberlas escuchado antes. ¡Con suerte ahora saldrán y se harán con los discos de Kevin Ayers!

 

 

P.- Tocan canciones de músicos que están entre lo más "maldito" de las últimas décadas: Kevin Ayers, John Cale... ¿Masoquismo o amiguismo?

 

R.- No sé si habremos pensado en estos artistas como personajes particularmente oscuros cuando escogimos las canciones. He sido fan de Kevin Ayers toda la vida. Hemos tenido la oportunidad de grabar un disco con él recientemente, y yo lo he producido. Estamos terminándolo, debería salir a principios de 2007.

 

P.- Un semiólogo describiría este decorado y luego lo analizaría. ¿Usted se queda en lo primero?

 

R.- Mmm. Nuestra música fue etiquetada de "pop pastoral" en el pasado. Supongo que muchas de mis letras son tan cifradas que tal vez adquieren más de un significado visual. Gran parte del último álbum trataba sobre viajar. Quizá escribí más acerca de la belleza de los parajes que sobre la gente.

 

P.- Modernidad y arte siempre han ido de la mano en Nueva York. Hay una vanguardia de jazz, hip hop y 'nuevo rock' , ¿no?

 

R.- Nueva York es tan grande que siempre hay diferentes escenas coexistiendo. Probablemente haya muchas otras de las que todavía no sepa nada. Nosotros, en realidad, no estamos incluidos en ninguna de ellas.

 

P.- A Ladybug Transistor les pasa como a Belle and Sebastian, ¡suenan como un grupo de los sesenta!

 

R.- Hay mucha música de los sesenta que nos encanta, pero realmente nos gustan todos los estilos musicales. Creo que es la producción de aquella época... Un sonido más eterno, natural. Es lo que admiramos e intentamos incorporar a nuestros trabajos. Ayuda a hacer nuestra música menos desechable y puede haber contribuido a la longevidad de Ladybug. Aunque confieso que, de todos modos, me encanta escuchar el pop de usar y tirar de las listas de éxitos.

 

P.- Canta y toca la trompeta. ¿Tiene complejo de hombre-orquesta?

 

 

R.- ¡Probablemente cuando aprenda a tocar la guitarra bien! Soy malísimo. Sólo subo mi guitarra al escenario como accesorio tras el que esconderme. ¿Un hombre-orquesta? No, soy más director-cantante que músico en la actualidad. Pero muy implicado en el modo en que nuestros discos se sienten y suenan.

 

P.- También colabora con infinidad de artistas, tantos que cualquiera perdería el chip.

 

R.- En el grupo todo el mundo afronta la música de forma diferente y se siente fresco para tocar con gente distinta. Me encantan las colaboraciones, el reto de trabajar con alguien nuevo. Hace poco grabé un dúo, Sun goes down , con mi amiga Marit Bergman, que escribimos juntos. Aparece en su nuevo disco, que ha salido en Suecia. Siendo trompetista, mucha gente me llama para tocar. ¡Ni siquiera soy muy bueno! Pero hay quien parece apreciar la novedad de tener un trompetista en escena. Recientemente he colaborado con Violent Femmes, Serena Maneesh, Olivia Tremor Control y Architecture in Helsinki.

 

 

 

 

Eduardo Tébar

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