_entrevista

 

_alejandro jodorowsky

el psicomago a escena

(2ª parte)

 

 

(viene de aquí)

 

_Damos carpetazo esta semana a la charla que mantuvimos con este cineasta de culto, autor teatral, escritor de cómics, apologista del inconsciente en un mundo terriblemente racionalista, etc., etc. Polémico y poliédrico artista total, Alejandro Jodorowsky ha creado un legado que se sumerge en los arcanos del ser humano y visualiza un futuro de eterna esperanza, curación.

 

 

En tu obra también está muy presente el sexo. El sexo, en ocasiones, es el germen de muchas neurosis.

R- ¿Qué tienes entre las piernas? En tu cabeza tienes un cerebro, en el pecho tienes un corazón, entre las piernas tienes un sexo. Yo no soy como la Iglesia, que para entrar en la Iglesia tienes que arrancarte el sexo o los ovarios y dejarlo en la puerta, porque el sexo y los ovarios no entran ahí. El arte es otra cosa, porque está la inteligencia, la emocionalidad, la sexualidad, la creatividad y la acción. El cuerpo tiene energía sexual, intelectual y emocional. En mis películas no solo hay sexo, pero ni tú ni yo estamos castrados. El sexo no es la fuente de ninguna neurosis, no me vengas con cuentos. La prohibición del sexo es lo que crea curas pedófilos, solteros y solteras neuróticos, y el resto de enfermedades.

 

En otra conversación que tuvimos, comentaste que los asesinos en muchos casos tenían miedo de la masturbación, renegaban de ella aún realizándola.

R- Bueno, las pulsiones infantiles son, en orden temporal: el incesto, el narcisismo, la bisexualidad, el sadomasoquismo, después el canibalismo, y por último la angustia social. Todos los niños pasan por eso, viven en esas etapas, tienen esas pulsiones; pero no son polimorfos degenerados, como dice Freud. Están formando con estas pulsiones, otras cualidades para cuando sean adultos. Es decir, después del incesto van a aprender a amar a su hermano, en el narcisismo van a aprender a respetar al individuo, en la bisexualidad van a aprendera respetar a hombres y mujeres, en el canibalismo van a aprender a no desperdiciar la energía, etcétera. Son cualidades necesarias en la base, inocentes, solo son pulsiones. Cuando las pulsiones se prohíben, ahí está el problema.

 

Has viajado por multitud de países, y en algunos has descrito el aura que los rodea, la magia que tienen, como México. ¿Qué países, aparte de México, dirías que tienen esa cualidad amplificada?

R- ¿Tú dónde estás?

 

En España

R- España… Te contesto porque, cuando alguien me pregunta por países, creen en ellos. Yo no vivo en un país, yo vivo en el Planeta, y todo él es mágico, no es cada país. Yo quisiera decirte España porque esta entrevista se publicará España, y quiero que los españoles me amen, pero no es la verdad. España tiene magia, como China, México, África…todos los países tienen esta magia, porque son planeta, son raza humana.

 

¿Por qué siguen vigentes aún las separaciones, y el racismo?

R- Porque son sentimientos prehistóricos, que vienen de los clanes y las tribus enemigas que pelean entre ellas. Eso es nuestra base, pero los seres humanos deben trabajar para llegar a su metamorfosis, no pensar que todo lo que tienen en el alma es normal, desechar algunos restos del pasado. No sé si lo sabes, pero tenemos músculos que sirven para mover una cola, pero la cola ya no existe. Lo que debemos hacer es utilizar esos músculos que mueven la cola para mover otras cosas, o sino tenerlos calmados, hasta que desaparezcan. De la misma manera tenemos instintos de atacar los diferentes, porque nos da miedo lo distinto, y deberíamos refrenarlos y anularlos.

 

Debemos transformarnos…. ¿Piensas que nuestro cuerpo y mente va a terminar su evolución y seremos totalmente diferentes?

R- Seguro, es algo necesario. Las revoluciones van a terminar, porque el ser humano va a cambiar. El ser humano va a entrar en una reevolución poética; el cerebro mismo va a sufrir cambios. De hecho, ya está cambiando. Hay cerebro reptiliano, de reptil, el cerebro mamífero… despuésnuestros cerebros intelectual y emocional divididos, y luego crearemos un cuatro cerebro. Los niños van a mutar. Vamos a directos a la mutación. Por un lado grandes mutantes positivos, y por otro lado grandes mutantes negativos. La próxima guerra no será entre nacionalidades, sino entre mutantes.

 

¿Quién va a ganar?

R- Van a ganar los mutantes positivos, evidentemente. Porque es la ley de la naturaleza.

 

Me alegro…pero el presente está más oscuro que nunca.

R- Está pasando algo maravilloso en este momento. Una crisis gigante, es maravilloso. Yo digo que son como los retortijones del gusano que va a parir una mariposa. La sociedad está retorciéndose por el nacimiento de una nueva sociedad. No podemos continuar así, estamos ya en los límites de lo tolerable. Entonces es un gran momento, la crisis es algo maravilloso para abrir la puerta a otro tipo de sociedad.

 

¿Qué te parecen las religiones?

R- Son una peste. El Papa cometió un error. La Iglesia mató nueve millones de brujas inocentes, mujeres, ¡las quemó! Más que el holocausto judío. Y el Islam, mira en qué condiciones están las mujeres. Es atroz la religión, ahora, eso sí, el misticismo es bueno. La religión debe cesar de buscar el poder, la riqueza y la política, porque no tiene nada que ver con eso, no son las enseñanzas religiosas. Se impone un cambio, no puede ser que haya un Papa y no una Papisa. No puede ser que solo los imanes sean imanes, que los hombres estén rezando y se arrodillen y las mujeres mientras encerradas. Ya no nos conviene todo esto, es evidente. No hay un dios masculino. Si hay un dios, si le quieres dar forma humana, debe ser andrógino, porque la mitad del planeta son mujeres, y no tiene por qué ser barbudo. Y el dios no tiene por qué tener forma humana, porque hay hormigas y hay elefantes. (Risas) Qué pasa, ¿que las cucarachas no tienen dios? (Risas)¿Dios es blanco? ¿Negro? ¿Chino? ¿Qué es? Si Cristo viene a salvar a los hombres, ¿qué cara tiene, judía? Los negros qué, y los pieles rojas. Tiene que ser un mutante físico, una mezcla de todas las razas. Son cosas que hay que plantearse, y hasta cuando estamos creyendo que una mujer virgen puede inseminarse. Hasta cuándo alabamos que la mujer perfecta es una mujer que anda con himen duro toda su vida y nunca lo rompe, con una vagina llena de telarañas…Desde cuándo debemos respetar que los padres espirituales estén en contra de la reproducción, cuando se andan masturbando todas las noches.

 

Es verdad, pero es parte de la hipocresía con la que se mueve la Iglesia. En el otro lado está el satanismo, vanagloriando los excesos.

R- Otro invento. Lucifer y Satán son otro invento.Qué diablos ni qué diablos. Yo decía que el culo del diablo son las mejillas de dios. Porque es lo mismo, es la sombra y la luz, es el ying y el yang,la noche y el día,la luz y la oscuridad, lo seco y lo húmedo. La dualidad impersonal.

 

Tu amigo Marilyn Manson hacía apología del satanismo hace años, aunque no era la única doctrina o teoría filosófica que seguía.

R- Pero no olvides que Marilyn Manson es un divo, es un star. A él le convenía ser el diablo en una sociedad puritana, tomarse esa libertad de artista. Marilyn Manson es un invento, un personaje maquillado e inventado, no hay Marilyn Manson real.Es un muñeco, y dentro del maquillaje hay un ser humano que está utilizando este personaje. Se da en el terreno artístico.

 

¿Qué otros rockeros consideras que son aptos para abrir consciencias, que son artistas con algo que decir?

R- Iggy Pop me gusta mucho. Porque es seco, es honesto, es real…Son contrastes. Por un lado está Marilyn Manson, totalmente artificial y maravilloso; por otro lado está Iggy Pop, totalmente natural, desnudo y maravilloso. Son los dos extremos que me gustan.

 

¿Y David Bowie?

R- Nunca me gustó. (Risas) Son gustos, pero me parece demasiado honorable. (Risas)

 

¿Qué música escuchas en tu casa?

R- Hace treinta años que escucho solo un disco, que es uno de arpa celta. Los discos de ahora no me gustan. Solo Adanowsky, claro.

 

Hace un par de horas hablé con él, y me dijo que finalmente “King Shot” no se va a llevar a cabo.

R- Se ha parado porque no se encuentra financiación, pero se está hablando de filmar en España ‘Bouncer’, que es un cómic que hice, o de filmar en Estados Unidos ‘Los hijos del topo’. Son proyectos, y los proyectos de cine son largos. Hay que viajar, ver a los productores, ver a la bendita televisión, sus exigencias…. Es mucho dinero.

 

¿Por qué no ha terminado de cuajar “King Shot”? Iba a ser increíble, con Manson, Asia Argento, Nick Nolte, tu hijo…

R- Era demasiado artístico. Ya tenía un buen elenco, soy rentable, pero cuando la gente del cine leía el script se espantaba. ¿Película de autor? Eso para ellos no,yo soy muy difícil.

 

De hecho, ya tuviste problemas para poder hacer a tu manera algunos de tus films, como “El ladrón del arco iris” y “Tusk”.

R- El productor de mi última película, ‘El ladrón del arco iris’, también lo fue de las primeras películas de Superman, Alexander Salkind. Él quería darle placer a su esposa, que era una escritora influenciada por mí obra Yo deseaba conocer cómo era el cine industrial, poder tener a mi disposición todas las máquinas que quisiera, todos los medios. Me hicieron firmar un contrato para que hubiera de todo menos violencia, y entonces de aquelmundo conté todo, pero sin violencia no existe ningún tipo de mundo, sin ella no se pueden contar las cosas de verdad, la violencia existe. Con ‘Tusk’ me emplazaron en la India, y el productor era un estafador. Me prometió un elefante grande como King Kong, hecho por efectos especiales, aparte de muchas cosas más. Cuando llegué allí no había nada. De terco hice la película. Tuve que domar yo al elefante, un elefante cualquiera de trabajo. Me sirvió mucho para conocer los elefantes. Me parece una película fallida, porque nunca pude hacer bien el montaje, tiene treinta minutos de más. Lo que pasó es que el productor se declaró en quiebra para quedarse el dinero, y salió con el primer montaje.

 

Leí que con “Fando y Lis” te intentaron matar. ¿Qué pasó?

R- Era muy contraria a lo que se hacía México en esa época, que eran melodramas y películas de charros, con caballos y revólveres. Hasta Buñuel cayó haciendo melodramas, para poder trabajar, aunque son buenos. Yo quise hacer lo que me saliera. Los sindicatos te tenían que dar permiso para dirigir, y yo filmé lo que yo quería sin pedir permiso. Cuando se vio en el festival de Acapulco, cuando vieron a una muchachapariendo puercos y otro tipo bebiéndole la sangre, cosas que no entendían, hubo un gran escándalo. Tuvieron que apagar las luces del fuerte donde se proyectaba la película y tuve que salir escondido en el fondo de un automóvil. El indio Fernández, que era el gran director mexicano, se ofreció matarme, y había matado a docenas ya. Tuve que defenderme nada más.

 

Sin contar un cortometraje previo, “Fando y Lis” es tu primera película. ¿Qué buscabas a través de esa película?

R- Es una película que me gusta, es muy honesta. Buscaba hacerme simplemente como artista, realizarme, mostrar lo que pensaba. Mira, hacía años que deseaba crear cine, pero me di cuenta que antes de hacer cine debía encontrar mi propio mundo, no iba a imitar a los otros. Me acerqué al teatro, e hice cien espectáculos teatrales en diez años. Cuando ya encontré mi mundo ya me puse hacer películas, y mis películas serán lo que quieras, pero no se parecen a nada. Esto lo logré después de diez años de trabajo haciendo obras de teatro, dedicándome a los decorados, la música, la dirección de los actores… hasta escribiendo obras, ves tú. Llegó el momento en que me di cuenta que era capaz de hacer todo y que ya me podía dedicar a las películas. Como yo no tenía dinero,pensaba que era barato el cine (Risas), conseguí a un socio que me daba financiación, y entonces los fines de semana salíamos a filmar. Todo el mundo trabajaba gratis, yo también. Hice la película que yo quería, como la sentía. En la primera película no sabes cómo se hace, nunca puede ser perfecta, porque es tu primera experiencia, la haces como te sale, y ahí aprendes.

 

¿Cómo enfocas el arte cinematográfico?

R- Yo no me pongo etiquetas. No soy cineasta, ni escritor, ni pintor, ni un terapeuta… hago las cosas sin quedar preso en ellas. Cuando tuve la necesidad de hacer películas, las hice. Sobre todo he hecho películas sin ceder a concesiones comerciales. Las películas las produce gente que quiere ganar dinero, la industria. Yo pude crearlas fuera de la industria. Evidentemente, debe ser algo vital. Cuando filmo, intento no ver a nadie. Estoy como un monje, sin relaciones sexuales, y sin comer carne. (Risas)No bebo alcohol, me dedico solo a hacer la película, eso es todo. Lo único que existe es lo que estoy filmando, no hay otro mundo, con eso te digo todo.

 

¿Te consideras un artista del realismo mágico?

R- No, porque eso son cuentecitos para viejecitas. No me gustan esos escritores que hablan de supersticiones para gente mayor. Yo hago magia realista, no realismo mágico.

 

Todas tus creaciones de ficción son ideas muy originales. ¿Qué tipo de proceso sigues a la hora de elaborar una historia?

R- El tipo de arte que yo hago tiene una base lejana, pero real, surrealista en cierto modo. Al hacer este arte, se rompe la barrera de lo racional y entras en el mundo de los sueños, el inconsciente. Tú no creas ideas, las ideas te llegan y tú las recibes. No te puedo decir cómo hice algo, la idea llegó. Hay gente que comenta ‘yo no hago el amor, el amor me hace’. Yo no fabrico ideas, las ideas me fabrican.

 

Dime un ejemplo práctico, “El Topo”. ¿Cómo surgió?

R- Me nacen los personajes. El topo lo creé por rabia. Cuando salió ‘Fando y Lis’, en Estados Unidos me la cortaron, cortaron todo lo raro para que fuera como una especie de pequeña película romántica. Fue el fracaso absoluto, nadie me quiso entrevistar, nadie me dejó explicar que fue cortada. Me dije, bueno, nadie me quiere entrevistar, voy a hacer otra, un western, una de vaqueros (Risas), y todo el mundo va a venir a pedirme entrevistas y yo voy a decir con quién quiero entrevistarme y con quién no. Y creé este personaje. Pero, tú sabes que cuando uno es lo que es, sale de otra manera…yo no iba a crear un personaje como John Wayne. En vez de hacer un western, hice un eastern. (Risas) Puse maestros y cosas así…Creé un personaje que era una mezcla, entre un rabino, un indio, un asesino…y salió el Topo. De todas maneras, tú sabes que uno trabaja con el inconsciente, a veces uno no sabe lo que hace.

 

También fue grabada en México, como “Fando y Lis”. ¿Qué tiene México, tan especial y extraño, que logra crear personajes avariciosos como los que dijiste antes, y a la vez brujas positivas como Pachita?

R- Bueno, es que vivimos en Europa, y a pesar de todo lo que ha pasado, Europa son países civilizados, racionales. México tiene una gran dosis de irracionalidad, es casi surrealista. Hay una población indígena, y una mezcla de español e indígena, y aparte están los traficantes, los inmigrantes, los hongos alucinógenos, la marihuana… el resto. Es un país en ebullición, con volcanes. Es muy rico, de colores, de todo. Muy primitivo e interesante.

 

Con “El Topo” te consagraste, firmaste una película de culto. Entraste por la puerta grande de la contracultura hippie.

R- Para triunfar el artista necesita talento, trabajo y suerte. Talento creo que tenía, y trabajo sí hice. Tuve suerte de que gustara, sobre todo a John Lennon y Yoko Ono. Esa fue la suerte, porque ellos presentaron la película a ese público, que era inmenso. Esa generación adoptó la película.

 

Además, era un mundo diferente al tuyo.

R- Para mí, no existía ese mundo, era juvenil e infantil. Cuando hice ‘El Topo’ ya tenía treinta y ocho años. No estaba yo en el Rock y esas cosas, aunque había tenido algún antecedente, y eso me cayó encima.

 

Hasta hace poco, tus películas no estaban comercializadas por culpa de Allen Klein, que fue manager de The Beatles y tenía el derecho sobre ellas. ¿Por qué?

R- Porque cuando yo estaba en pleno éxito en Estados unidos, él quiso que yo dirigiera una película erótica, ‘Historia de O’, y yo no quise. Le sentó mal y quiso que nadie más viera mis películas, las guardó durante treinta años. Esto hasta que yo propuse que nos viéramos. Nos vimos, caímos en los brazos el uno del otro y todo se arregló en un minuto.

 

La época del triunfo de “El Topo”, fue tu época más excesiva. ¿Qué recuerdas? Si es que recuerdas algo…

R- Fueron dos años de fumar marihuana. Nadie podía hacer en ese mundo algo sino se echaba un porro encima. Cuando iba a una fiesta, yo ponía la nariz en el menor agujerito que hubiera, en la pared, o en las cerraduras de las puertas, para que me entrara aire, porque te fumabas el humo que los otros echaban encima de ti. Como dicen los mexicanos, estaba horneado, el humo de los otros me horneaba. (Risas) Fumaban unos cigarros enormes oye, todo el mundo.En las proyecciones de ‘El Topo’ había una nuble blanca en la sala. Y cuando tenía que hablar con ese tipo de público, me ponían porros en las manos, ves tú. Lo de los hippies lo asocio con el descubrimiento de los americanos de la marihuana. Si tú no fumabas, no entrabas en ese mundo, no pertenecías a él. Recuerdo que los Hell Angels, el grupo, me vinieron a buscar para un concierto suyo. Había una multitud de personas, de altoparlantes, inmenso… me dieron solo una chupada de un cigarrillo,una sola, y entré en otro mundo, porque era para elefantes eso. Asistí a ese concierto en las nubes, como un elefante rosado en las nubes. (Risas)Claro que yo había tenido relaciones antes con el Rock, porque en mis happenings en París, mucho antes de “El Topo”,usé la orquesta musical de un rockero francés mítico, Gene Vincent, mítico. Ya me atraía ese mundo. De hecho, rompí con el surrealismo por Elvis Presley. Una vez fui al cine en un boulevard, estaban echando una película de Elvis Presley, vestido como un ídolo, y me impactó tanto, me gustó tanto, que le hablaba a todo el que me encontraba de Elvis. Se lo comenté a André Breton, y dijo que aquello era del populacho, lo denigró. Entonces yo rompí con el surrealismo, y me formé el movimiento pánico con Arrabal y Topor.

 

Te involucraste de lleno en la movida hippie y las drogas.

R- Bueno, no entré, me horneaban, me tragaba el humo de la gente. Me encontraba con una muchacha, me invitaba a su cuarto, y se llenaba del humo…Eran hippies. Tuve una amante que se llamaba Susana Manzana. (Risas) Otra Hippie, que aparece en ‘La montaña sagrada’, que sale masturbando una máquina que crece, era una hippie real, auténtica. Y en ‘El Topo’, la muchacha que hace que el topo mate a los maestros, me la encontré ahí vestida en la zona rosa de la ciudad de México. Había hecho quinientos viajes de LSD, esa. Nunca supe ni cómo se llamaba. (Risas) Filmó y desapareció, nunca más la volví a ver.

 

Un pequeño milagro

R- Sí, un milagro.(Risas)

 

¿Estás a favor de las drogas psicodélicas como parte del conocimiento?

R- Yo creo que he llegado en perfectas condiciones a los ochenta años porque no me drogué jamás en exceso, y eliminé el alcohol y el tabaco, incluso el café. Es muy simple, si tú quieres vivir tu vida despierta, y no desmoronarte, has de aceptar eso, tienes que cuidar tu cuerpo. Yo siempre vi que me quedaba mucho por hacer, y que tenía que vivir lo máximo que pudiera, sin permitir destruirme, así que me quité cosas y vivo una vida sana. Las drogas psicodélicas son necesarias en un momento dado. Es una experiencia para romper los límites de lo racional y entrar en el mundo del inconsciente, y saber cuáles son tus potenciales. Claro que, tú estás en el primer piso,tomas un psicodélico y te encuentras en la azotea, viendo la ciudad entera…pero cuando te despiertas sigues en el primer piso. Debes aprender a trepar los pisos tú solito, desarrollando tu conciencia sin enviciarte. Todas las plantas psicodélicas, los chamanes la utilizaron como vía iniciática, no como vicio o para fiestas.

 

Es todo lo contrario que en Occidente, donde se toman de manera lúdica, o evasiva.

R- Hay una inercia histórica. Existe como una cabala para que los seres humanos no desarrollen su consciencia y se infantilicen de más en más. Tú sabes que la única libertad sólo se puede conseguir a través de una mutación de la consciencia.Entonces, cuando una persona, abre su mente, la sociedad se pone a temblar. La sociedad está establecida sobre bases infantiles.

 

Volviendo al cine, tras “El Topo” filmaste “La montaña sagrada”.

R- Fue una aventura de seis meses, de loco, de persona que lleva su honradez artística hasta la locura. Yo quería dar el nivel al cine la calidad que tienen los evangelios, o los libros sagrados o de alquimia. No quería que fuera entretenimiento, quería que mi película fuera una experiencia tan fuerte como la que tenían los hippies con el LSD. Quería hacer la obertura de la mente, y romper con todos los sistemas habidos en el cine, la manera de escribir los argumentos, el montaje, la edición… romper con todo. Creo que no logré lo que yo quería, pero me acerqué bastante. Fue una empresa demasiado grande. Tomé gente común, no tomé artistas ni actores. Una puta era una puta, un millonario era un millonario y un nazi era un nazi, los pillé en la calle. Yo creía que filmando se iban a transformar en monjes, se iban a iluminar. Traté de iluminar a los actores, ves tú. Y los actores, la gente común, en vez de iluminarse, se convirtieron en actores egómanos, se peleaban por aparecer en la cámara, ser el centro de atención. Yo quería que la película me cambiara a mí, a los actores y al mundo. No lo logré, porque era demasiado, pero ahí aprendí una cosa, no se puede cambiar al mundo, pero se puede comenzar a cambiarlo. Esa película fue para mí un comienzo, que me llevó más tarde al tarot, a la psicomagia y todo lo que hice después. Cuando terminé, dije: esto es ficción, la realidad nos espera. Salgámonos del arte, este arte para entretener, y vamos a entrar en la utilidad artística para sanar, que el arte se convierta en un medio de sanación colectiva, y ahí me fui. Con el libro que he sacado ahora, tengo todo un capítulo dedicado a la psicomagia social, qué hacer para cambiar países tal vez. Si te propones lo logras. Yo siempre le pregunto a gente:

¿Cuál es actualmente tu finalidad en la vida.

 

¿La mía?

R- Sí, cuál es tu finalidad en la vida.

 

Poder escribir y vivir de escribir, que es lo que más me gusta.

R- Poder escribir y vivir de escribir. Lo que tú dices se traduce en un miedo, un miedo de no poder vivir de la escritura, de morir de hambre. En tu familia se teme al fracaso, y desprecia la escritura, entonces tú estás contra tu familia haciendo lo que haces, contra tu educación. Por eso estás con tu miedo infantil. Para salir de eso tienes que realizar tu finalidad e ir contra tu familia, contra la filosofía familiar, y saber que te puedes ganar la vida escribiendo, como yo. (Risas) Cuando no pude hacer ‘Dune’, mi película, me dije, fracasar es sólo cambiar de camino, lo que no haré en el cine, lo haré en los cómics. Los cómics antes era un arte muy despreciado, pero lo hice. Todo lo que no pude hacer en el cine lo hice en los cómics, cambia de camino y sigue adelante.

 

En los cómics, con quien mejor has conectado es con Moebius. ¿Cómo lo conociste?

R- Yo iba con un automóvil viajando, iba a presentar algo en Francia. Empezaba a hacer ‘Dune’, y el automóvil se paró a tomar gasolina. Fui a tomar un café, donde venden cosas, libros también. Ahí vi un cómic de cowboys, de vaqueros, de Jean Giraud eran, y me dije, este tipo tiene talento, voy a averiguar quién es, este es el dibujante que necesito para que me dibuje el script de ‘Dune’. Busqué quien era, y vi que hacía tapas para libros de ciencia ficción, ilustraba las tapas de los libros. Me lo encontré por casualidad, por mi agente de publicidad, y le dije, te vienes conmigo a LA conmigo hoy, ¡No puedo! Entonces pasado mañana, ¡no voy!…y al final se vino conmigo a Los Ángeles, así es cómo lo conocí.

 

Se ha hablado mucho de tu proyecto de “Dune”, y es una lástima que no pudiera llevarse a cabo.

R- Todo el mundo que vi para ‘Dune, Orson Wells, Gloria Swanson, Dalí, Pink Floyd…tenían ya sus contratos,pero Estados Unidos, cuando vio que se podía hacer ciencia ficción como grandes óperas del espacio, no nos cedieron sus cines. El productor pidió dos mil salas, y Estados Unidos se negó a darlas. No habiendo salas no se podía recuperar la inversión,y es por eso que no se pudo hacer. Fue la misma época en que Estados Unidos negó el avión concordia, porque hacía competencia a los aviones americanos, saturaba el mercado. Y bueno, hice ‘El Incal’, no me quejo. Estados Unidos se basó en todos los dibujos de Moebius e hizo ‘La guerra de las estrellas’, ‘Alien’… junto con casi el mismo equipo que yo formé.

 

"El Incal” es sin duda una obra maestra. Es un cómic que te transforma, no eres el mismo tras leerlo.¿Cómo se te ocurrió la trama?

R- Siempre cuento que parte de un sueño. Escribí ‘El Incal’ en sueños, y en un momento del sueño me convertí en las dos pirámides, hubo una explosión y me desperté. A partir de ahí escribí ‘El Incal’.

 

Otro cómic muy interesante es “El dios celoso”, esta vez sin Moebius.

R- Sí, era muy interesante. Nunca marchó bien porque el dibujante era como surrealista, y él quería crear solo personajes y objetos que no tuvieran que ver con esta realidad. El público no se pudo identificar con los personajes. Solo creé dos tomos, no pude seguir.

 

Hay una crítica obvia en ese cómic a la organización de las religiones, pero dando a entender que Dios que está más allá de ellas, y es la salvación.

R- En todos mis cómics establezco una sociedad interesante, como los Metabarones, ‘La casta de los Metabarones’. Yo no soy antimística, como te he dicho antes, pero sí que creo que las religiones son un peligro.

 

Con tus próximas películas, si logras financiación, qué expectativas tienes.

R- Simplemente el placer de crearlas con mis hijos, es un placer. En algún momento dado, cuando ya has dado salida a todo, te preguntas qué más hacer, y ahí surge el amor a la obra. Un artesano hace las cosas por amor. Ahora he estado trabajando en un libro de cómic, lo hago casi con diez dibujantes distintos, entre ellos Manara, gente formidable, y no solo es para ganarme la vida, lo hago por placer. Escribir poesía por ejemplo, que es algo industrial, un placer gigantesco. Yo soy artista también por el placer, por el arte, la búsqueda de la belleza. ¿Sabes qué estoy haciendo ahora? Dibujando. Estoy haciendo unos dibujos, estoy haciendo eso, me divierte, y descubrí algo nuevo. Como tengo una mujer que es pintora, Pascal, he descubierto un arte donde yo dibujo y ella colorea. (Risas) Somos el ying y el yang.

 

¿Con qué directores conectas, o aprecias su obra?

R- Ahora todos los buenos directores tienen que hacer concesiones, porque sino tienen estrellas, y sino tocan puntos que la televisión aceptan, no salen. Para mí un maravilloso cineasta es Guillermo del Toro. Está buscando, pero tiene que hacer concesiones, hablar de la guerra civil española, los franquistas son los malos, etcétera. Tuvo que hacer eso para poder hacer su película, pero él está buscando en lo poético.

 

¿Y de directores antiguos?

R- Fellini, Buñuel, Wenders, Herzog, Fassbinder… claro, hay muchos que son verdaderos artistas del cine.

 

Siempre he pensado que hay mucho de mágico en el cine de David Lynch.

R- Sí, es honesto, hace las cosas que desea hacer. A su manera sí, hay magia. Es un cineasta verdadero. [...] Qué largas son tus entrevistas, nunca vas a poder escribir todo esto. Te gusta hacer entrevistas por gusto, porque con todo lo que te dije te da para llenar un libro.

 

Se publica todo.

R- ¿Cómo se va a publicar todo? ¡Es muy largo! ¿Qué más quieres saber?.

 

Cualquier cosa de tus nuevas películas, de qué tratarán.

R- No te puedo decir nada porque son proyectos, y uno no habla de eso. De mil proyectos se realiza uno,así que estoy en esa fase. De todas maneras, a fin de año voy a hacer una película, o es ‘Los hijos del topo’, o ‘Bouncer’, o el documental de psicomagia. Sino salen las películas, haré el documental de psicomagia.

 

Para terminar, cuéntame tu último sueño.

R- Celebrar mi cumpleaños. (Risas) Ayer a las doce de la noche, estaba solo con Pascal, tocaron el timbre, abrí y eran mis tres hijos, dos de ellos con su esposa. Yo que soy muy fuerte, me puse a llorar, me dio una vergüenza… (Risas)Me emocionó tanto que Adanowsky me dijo, ‘en toda mi vida es la primera vez que te veo llorar’. Me dio tanto gusto verlos…

 

 

 

***

 

 

texto: Ignacio Reyo

 

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