hora zulú

"no tenemos complejos ni

nos queremos encasillar"

 

El que la lleva la entiende (Inferno Recordings, 2006) es el tercer disco de la banda granadina Hora Zulú. Un álbum de metal pesado y contundente, aunque sensible a otras músicas. El cuarteto se acerca con naturalidad al flamenco y acoge sin pudor las maneras del hip hop. "Si Hora Zulú suena a metal, es culpa mía", comenta Paco Luque, guitarrista del grupo, que sabe lo que es trabajar con Lagartija Nick y Enrique Morente. Este lanzamiento queda marcado por el triste fallecimiento de su productor, Simón Echeverría, también conocido como 'Big Simon', víctima de un cáncer a los 34 años. Se fue dejando a Hora Zulú en la cabecera del heavy español.

 

 

Pregunta.- Empezaron con Crisis de claridad. ¿Cómo ven las cosas con este tercer disco?

Respuesta.- En principio, era una manera de presentar un nuevo trabajo y dar otra vuelta de tuerca en nuestra carrera. Pero, a medida que han surgido acontecimientos tras la salida del disco, se ha convertido en algo muy especial. Es un homenaje a Simón Echeverría, la persona que lo produjo, que en paz descanse. También es una manera de demostrar que el grupo es como él creía. Nunca habíamos tenido una producción de esa categoría.

 

P.- Es un álbum muy sentido, pero siguen igual de enojados que en sus inicios.

R.- No nos gusta dejar indiferencias con los temas que pasan a diario en la vida de cada uno. Es la manera de entender la vida que tiene Hora Zulú. Siempre andamos con ese toque rabioso, aunque nuestra música está muy enraizada por la tierra en la que vivimos. Las letras tienen mucho que ver con las penurias de la posguerra, algo muy propio del flamenco.

 

P.- Tienen pocos complejos para ser "metálicos".

R.- Siempre nos hemos movido por los sonidos fuertes, pero sólo como sonidos y no como una ortodoxia. No tenemos complejos ni nos queremos encasillar. Desde hace muchos años, escuchamos igual música de películas o flamenco.

 

P.- Dejan pistas que remiten a la música andalusí, incluso uno recuerda Omega, de Enrique Morente y Lagartija Nick, en el que usted participó.

R.- Cuando estuve tocando Omega con Enrique Morente, durante mi paso por Lagartija Nick, me atrajo la manera seria y sublime de fusionar. No me interesa fusionar para vender. Prefiero meter una guitarra flamenca antes que una guitarra eléctrica sin distorsión. O hacer un fraseo con un saz turco, que suena más étnico. Pero en los directos preferimos ser más crudos y bestias. Nos gusta sudar la gota gorda encima del escenario, pese a que haya gente que echa de menos la guitarra flamenca.

 

P.- No sólo flamenco, porque también frasean como los raperos. ¿Se pueden llevar bien, por una vez, hip hop y rock?

R.- Grupos americanos como Anthrax, Slayer o Faith No More han hecho de la música su vida, sin mirar si son 'punkies' o 'heavies'. Se dedicaron a ese tipo de mezclas y les salieron canciones muy interesantes. Otro ejemplo es Fear Factory. Hay películas cuyas bandas sonoras se han realizado con grupos de metal y con grandes raperos de Estados Unidos. Al ser una música totalmente rítmica, tiene espacios para que un rapero pueda desenvolverse. En nuestro caso, Aitor era un gran MC en su grupo La Real Academia del Verso, cuando en España apenas había hip hop.

 

 

P.- ¿Le convencen los superventas del hip hop actual?

R.- Ahora todos, incluidas las multinacionales, se han apuntado al carro. Sólo Violadores del Verso y pocos más hacen verdadero hip hop dándole la mano a otros estilos musicales. Nos es lo mismo que ponerse aflamencado, meter cuatro quejíos y tirarse un rato hablando. El metal ya se estaba mezclando hace mucho tiempo con Anthrax y Public Enemy. Crearon un estilo muy convincente para el directo, sin ese cliché del gran cantante lírico del heavy-metal de toda la vida.

 

P.- Ustedes cuentan largas historias en las canciones. Están muy charlatanes, sin descuidar los estribillos.

R.- Simón era un entendido de verdad. Nosotros sólo nos dedicábamos a tocar y a seguir sus consejos sobre los estribillos, las voces, las guitarras. En anteriores grabaciones teníamos que estar más pendientes de la mesa. Ahora parece más elaborado.

 

P.- Abren el trabajo con Coplas de negra inquietud. ¡Y resulta que adoran a Carlos Cano!

R.- Aitor, nuestro cantante, es un gran seguidor de sus letras y siente mucho su ciudad. Toma demasiado apego hacia las personas que han dedicado su vida a cantarle a Granada y a lucirla como bandera por otros países. Carlos Cano, a pesar de no ser muy popular entre la gente que practica metal o hip hop, es una connotación musical que nos gusta.

 

P.- Otro tema, Ya que te pierdo, deja entrever una conciencia social de lo que es Granada.

R.- El mensaje de lucha social está muy manido y dice muy poco a la gente de nuestra edad. Lo que está claro es que hay cosas de Granada que se están perdiendo por venderse. Ya no puedes adquirir una casa en tu barrio porque se está especulando. Los extranjeros tienen más poder adquisitivo para comprarse una bonita casa en el Albaicín, que hasta hace poco valía cuatro duros y la podía comprar un hijo de vecino para mantener sus raíces. Granada es una ciudad mediana en la que convive gente muy buena con gente muy mala.

 

 

Hora Zulú con Big SimonP.- En lo musical, da la impresión de que Hora Zulú se aparta un poco de lo que llamamos la "escena granadina". ¿Evitan padecer de "ombliguismo"?

R.- No estamos constantemente encima de nuestra ciudad, como otros grupos. Tememos quemarnos si tocamos mucho aquí. Además, la escena granadina ha andado muy en torno al pop. En el heavy siempre hemos ido muy aparte. Cuando yo tocaba en Perpetual, por ejemplo, la escena del metal se veía marginada. Ya sabes, luego todos estos llorones van por ahí hablando de la escena granadina como si todo fuera el pop y lo que hay alrededor de los cuatro bares de Pedro Antonio (de Alarcón), a los que van siempre para darse golpes en el pecho. Nosotros, antes que dedicarnos a esas cosas, preferimos darnos una vuelta por Burgos, Galicia o Madrid, a ver qué se cuece por allí. No vemos el mundo tan pequeño. Intentamos llevar nuestra música y Granada al mayor número de sitios.

 

P.- En la ciudad hay mucho bueno de todo, ¿no cree?

R.- Ahora mismo hay algunas escenas que han solapado a otras. Dentro del hip hop, que tanto está de moda, Granada tiene grandes Dj's y MC's que le darían mil vueltas a los que hoy están saliendo de debajo de las piedras. Lo mismo pasa con las bandas 'heavies' o con los grandes guitarristas de jazz. Ahí tenemos a José Luis Pizarro, guitarrista de La Blues Band de Granada, que es un maestro. Y si hablamos de flamenco, para qué contar. Los mismos compañeros míos de Lagartija Nick; la cabeza de Antonio Arias siempre está llegando a sitios, proyectos que intenta realizar con toda la humildad del mundo.

 

P.- España se les empieza a quedar chica, ¿miran de reojo a América?

R.- Estamos haciendo una gira bastante extensa, en la que visitamos ciudades en las que antes no habíamos estado. Contemplamos seriamente la posibilidad de salir fuera de España. Este país no es tan grande como para vivir muchos años de la música. Y no es plan de quemar las ciudades con los conciertos.

 

 

Eduardo Tébar.

 

 

 

 

©2007 paisajeseléctricos