Todo empezó como un juego: colgar un tema en MySpace, recibir una avalancha de peticiones, encerrarse a grabar en Granada y terminar rematando un maxi en Italia. Así es como José Antonio García, la inconfundible voz de 091, regresa a la comunidad de las guitarras enchufadas. Para ello ha unido su apellido y sus fuerzas a Toni Guerrero, otro veterano, ex militante de Chamaco o Malditos los Celos. Juntos, con la denominación social de Guerrero García, se proponen alegrar el ambiente a ritmo de rock n' roll. El aperitivo en forma de Ep, El cielo en mi cabeza (Coda/ Selenita, 2006), es la antesala de la salida al mercado de un disco de larga duración. Mientras, ya planean nuevas sesiones en estudio con Carlos Tarque, cantante de M-Clan y fan declarado de los Cero.
Pregunta.- José Antonio García y Toni Guerrero. No es una firma de moda.
Respuesta.- Cuando pienso en el nombre me doy cuenta de que es cierto: soy un guerrero, un luchador del rock and roll.
P.- Esta banda, con nombres de 091, TNT, Chamaco o Magic, resume 25 años de pop-rock granadino. Saben de primera mano lo que es una canción generacional.
R.- Es lo que me ha gustado toda la vida, no me planteo buscar nada que esté de moda. Siempre he tenido el modelo de Dr.Feelgood, con mi armónica para adelante y ritmos simples. Es algo sencillo que le llega a todo el mundo.
P.- Supongo que no se perdió el concierto triunfal del guitarrista de los Feelgood, Wilko Johnson, hace poco en el Alhambra Blues.
R.- La verdad es que no, de hecho, le he visto siempre que ha venido a Granada. En una de las letras he metido su nombre, sigue siendo un maestro tocando la guitarra.
P.- Es un músico eléctrico de convicción. Usted, después de una larga racha sonando en acústico con Mezcal, ¿echaba de menos un poco de voltaje?
R.- Tienes razón. Mezcal nació, en parte, porque estaba saturado de tener los dos Marshall detrás, uno en cada oreja, y la batería de Tacho rozándome el culo. Necesitaba relajarme y oír mi voz perfectamente. Ya ha pasado el tiempo, me he cansado de eso (sonríe), quiero un poco de electricidad. La vida es así, tu cuerpo te va pidiendo cosas.
P.- Con Mezcal ha estado tocando versiones y llevando alegría a los pueblos durante seis años.
R.- Lo de Mezcal fue diversión, dos amigos, Quini Almendros (ex La Guardia) y yo. Somos vecinos, estábamos aburridos y le dije: « Oye tío, ¿por qué no formamos una banda para divertirnos un rato tocando en pubs? » . Luego la cosa saltó, no nos dimos cuenta de que él venía de una superbanda y yo de otra. Ahora lo hemos aparcado mientras me desahogo con Guerrero García, aunque no lo pienso dejar porque nos lo pasamos muy bien tocando las versiones que queremos. Los músicos también se forman haciendo versiones, de hecho, los Beatles empezaron así.
P.- ¿Y cómo comenzó Guerrero García?
R.- La unión de Toni Guerrero y yo fue un poco casual. Fui a su estudio a grabar una maqueta y, sin darnos cuenta, empezamos a trabajar juntos. Así empezó Guerrero García.
P.- ¿Le quedan fuerzas para pelearse con las discográficas?
R.- Hemos tenido la suerte de encontrar una compañía a la que le gusta el rock y que nos ve como personas, no como productos. Gente que trabaja conjuntamente con el grupo. Nos han dejado hacer el disco que queríamos sin tener que luchar. Tengo recuerdos de 091, peleando con la compañía cada vez que íbamos a grabar. No lo entendía. Si les gustábamos tanto, ¿por qué no nos dejaban ser nosotros? Siempre intentaban suavizarnos.
P.- Reconoce estar un poco de vuelta, pero ¿por qué no soñar?
R.- La compañía nos llevará a tocar a México. Hoy está todo muy comunicado con internet y se han fijado en nosotros. En este grupo sólo me están pasando cosas buenas.
P.- ¿Favorecido por los nuevos formatos?
R.- Antiguamente tenías que mandar maquetas a las compañías. Eso ya está desfasado. Tuve que ponerme las pilas y buscar nuevas tecnologías. Mi mujer hizo un vídeo con los niños, así que le dije: « ¿Por qué no me haces uno a mí? » . Lo hizo, lo metimos en YouTube y a partir de ahí empezaron a llamarnos para hacer conciertos. Es estupendo que cualquier grupo tenga la posibilidad de dar a conocer su música de esa forma.
P.- ¿Se imagina un MySpace en sus inicios?
R.- Antes sacabas tu maqueta y, si no le interesabas a nadie, te quedabas en casa. Fue lo que ocurrió en los ochenta con muchos buenos grupos de Granada, que no tuvieron la posibilidad que tuvimos algunos.
P.-Pero parece que el rock no caduca, ¿lo lleva tatuado?
R.- Cuando esto lo llevas dentro es imposible arrancarlo. Trabajo en un negocio desde hace bastante tiempo, pero aun así no puedo dejar el rock.
P.- En Guerrero García está sacando una faceta de mando nunca vista en usted.
R.- He intentado componer canciones. Con los Cero no tenía muchas posibilidades de hacerlo. En Guerrero García puedo realizarme como autor. Estoy bastante satisfecho porque parece que a la gente le gusta.
P.- ¿En los Cero reprimía sus iniciativas?
R.- Siempre las he tenido ahí escondidas. José Ignacio Lapido escribe y compone muy bien, así que en 091 no había forma de competir con él. Ahora intento hacerlo lo mejor posible.
P.- En 2006 se reeditó el Último concierto de 091 con DVD añadido. Entre unas cosas y otras, los seguidores del grupo no se aburren.
R.- Tienen la suerte de que ahora, en vez de uno, hay varios grupos: José Ignacio Lapido por un lado, los proyectos de Víctor Lapido por otro, Tacho González estaba tocando la batería hasta hace poco. Pueden escuchar a 091 en diferentes versiones.
Tx: Eduardo Tébar.
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