sr. chinarro

"Hay que echarle mucho valor

para ponerse en plan andaluz"

 

Detrás del personaje de Sr. Chinarro se esconde, desde hace 15 años, Antonio Luque. Un sevillano pasota, introvertido, con aspecto de persona corriente, pero con una interminable audacia compositiva. El mundo -su mundo- es como un cubo de Rubik, que retuerce ingenioso y burlón. El mundo según (Mushroom Pillow, 2006), su último disco, ha sido el preferido para sus seguidores de toda la vida y el trabajo de la conciliación para sus viejos detractores. En la madurez de su carrera, el letrista más raro y más "él" del indie-pop español, el hombre que pasará a la historia por ponerle poesía hispalense al sonido de los Cure, está atravesando un momento dulce. Ser padre le inspira para escribir. Vive feliz en su nueva residencia malagueña, donde se dedica a la música con exclusividad tras abandonar su curro en aquella fábrica de futuros diabéticos llamada Bollycao. ¡Y empieza -ahora que la voz se entiende- a protagonizar portadas en revistas! Chinarro será plato fuerte en el festival extremeño Contempopranea, el 28 de julio. En Granada, ciudad en la que grabó su anterior álbum, El fuego amigo (2005), seguimos esperando una canción para el Paseo de los Tristes.

 

Pregunta.- ¿Para cuándo, Luque?

Respuesta.- La verdad es que la misma Granada tiene un aire tristón.

 

P.- Las fotos le delatan: cada día se parece más a Leonard Cohen.

R.- (Entre risas) ¿Eso es bueno o malo?

 

P.- Cohen es un letrista reconocido, como usted.

R.- También han dicho que me parezco a Serge Gainsbourg. Pero ligo un poco menos.

 

P.- Sus textos son marca de la casa. Mira el mundo y lo cuenta de una manera muy particular. ¿Cómo se le ocurren todas esas imágenes?

R.- Hoy mismo he compuesto una canción mientras daba un paseo con mi mujer y el niño. Se me ocurrió una frase para el estribillo; cuando llegué a casa la acompañé con la guitarra y pensé una melodía para la estrofa. Luego le metí frases que encajaran con esa rítmica. De pronto, te sientas y sale. No sé cuándo grabaremos el siguiente disco, que ya lo tengo casi terminado, pero esta canción sé que llegará viva. Hay días en los que uno tiene más capacidad para poner palabras.

 

P.- Ahora vive en Málaga. ¿Será que la ciudad es muy sugerente?

R.- Para poder desarrollar convenientemente mis ideas hasta que toman una forma interesante, es necesario que las circunstancias de mi vida sean normales. Si estoy por ahí de viaje, ando más pendiente de sobrevivir y responder a los estímulos externos. Cuando uno está aburrido porque nada le llama especialmente la atención, puede retorcer un poco todo lo que le rodea, como en la portada de El mundo según. Sin embargo, en los viajes se me ocurren más melodías. Debe ser por la alegría de la diversión.

 

 

P.- Ha conseguido dedicarse a la música a tiempo completo, un lujo en los tiempos que corren. ¿Puede afirmar que está en su mejor momento?

R.- Puedo dedicarle mucho más tiempo a la música que antes y noto que me salen mejor las cosas. No es lo mismo que llegar cansado de un trabajo que no te interesa, ducharte, cenar. Así puedes intentar hacer una canción, pero no te va a salir igual.

 

P.- Los espetos de sardinas malagueños tienen buena fama. ¿Las delicias culinarias ayudan?

R.- Son una maravilla. Las sardinas no saben igual todos los meses del año según qué chiringuitos y otros factores, como el viento. Pero, si es en verano y las hago yo, flipas.

 

P.- Desde El fuego amigo (2005) se le escucha con más transparencia.

R.- Cuando las palabras se comprenden con mayor facilidad, da la sensación de que la voz suena más fuerte. No es que mis letras sean precisamente poemas de Gloria Fuertes, pero el oyente no diferencia qué parte de dificultad viene del sentido de lo que se está diciendo y qué parte del volumen, las mezclas o los arreglos.

 

P.- Dice que es menos asequible que los textos de Gloria Fuertes. ¿Tan condensado ve el mundo Sr. Chinarro?

R.- Igual era más complejo el de Gloria Fuertes (risas). Supongo que tengo los mismos problemas que todo el mundo, pero igual me los tomo un poco más a pecho que la mayoría.

 

P.- ¡Ya hasta canta en andaluz!

R.- He explicado varias veces que cuando un andaluz se pone delante de un micrófono, muchas veces duda cómo tiene que decir las cosas porque no tenemos ese orgullo de otras comunidades o naciones. Hay que echarle mucho valor para ponerse en plan andaluz. Un crítico musical amigo mío me dijo que el error del disco es mantener el acento sólo en algunas canciones. Pero, claro, como todas las voces no se graban el mismo día, alguno me pilló más flamenco que otro (risas).

 

 

P.- Lo de sacar el arte autóctono, ¿son cosas de la edad?

R.- Un tema del disco como Del montón me suena más a carnaval que a feria. Gitana, desde el principio, me sonó a Raimon. El otro día la tocamos en L'Hospitalet y fue mucho más potente que cuando la hemos tocado en el sur. Eso confirmó lo que yo pensaba: es una canción más catalana que flamenca. No veo el disco muy flamenco ni, desde luego, lo va a ser el siguiente. Además, el flamenco tiene un compás muy difícil que requiere una técnica increíble, y para cantarlo se necesita un punto que yo no tengo. Otra cosa es que se me ocurra algo flamenco: no lo eliminaré, como hubiese hecho hace diez años, por el hecho de ser indie.

 

 

P.- En los noventa le compararon con Gómez de la Serna por sus metáforas diestras, cercanas a la greguería. ¿Le interesa la literatura o lo suyo es genuino?

R.- Para ser genuino no hace falta ponerse nada. Y, por otra parte, nadie inventa nada. Todos somos parte de la vida. Las manifestaciones artísticas funcionan por corrientes y se ordenan en el tiempo. Nadie llega en un platillo volante para dejar el mensaje. Esto no funciona así.

 

 

P.- ¿Cómo ha sentado que rime a Kafka con 'tasca'?

R.- Parece que ha 'molao', ¿no? No sé si es asonante o altisonante (risas).

 

P.- ¿Y cómo es que le ha dado por escribir artículos de opinión?

R.- He escrito algunas cosas en el diario Málaga Hoy, pero finalmente no he podido seguir porque tengo que dedicarme a las letras de mi siguiente disco. Si te lo tomas muy en serio, llegas a ir por la calle pensando en lo que tienes que escribir. Es mucha responsabilidad. Prefiero ir por la calle pensando en qué puedo utilizar en las letras. Aparte, con poco que gane con una canción, gano mucho más que con un artículo.

 

P.- En El mundo según y en los directos le acompaña una nueva banda en la que figuran ilustres de la escena sevillana: gente de Maga, Solina. Usted mismo ha reconocido que con ellos ha entrado en una espiral de suerte.

 

R.- Sí, porque tocan muy bien. Cuando la gente va a un concierto, siempre quiere ver a buenos músicos. A mí me pasa cuando voy de espectador. El disco que tenemos que preparar ahora tiene que ser mejor, porque ahora nos conocemos más y le vamos a dedicar más tiempo, cariño y esfuerzo, si cabe. A veces hay mala suerte, pero en la buena no creo yo mucho. Es cuestión de trabajo.

 

 

Texto: Eduardo Tébar.

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