_entrevista
6/07/10
   

_bluetick

de canciones, perros y mapaches
 

 

_En la música de Bluetick hay pop, hay folk, hay apuntes psicodélicos y, sobre todo, una sensibilidad a flor de piel que le da para desgranar con aparente facilidad excepcionales melodías y brillantes textos. Bluetick no es un cantautor ni un grupo, sino todo lo contrario; no se pone límites y eso beneficia a su eclecticismo. Ya está preparando su siguiente trabajo y, aunque hasta ahora no se ha prodigado mucho en vivo, promete dejarse ver –y escuchar- más a menudo de aquí en adelante. Por ahora, conformémonos con su música y con lo que tiene que contarnos...

 

Lo primero que servidor ha escuchado de Bluetick ha sido “Supreme Court” y, después de los 30 segundos iniciales, me vino un nombre a la cabeza: Beck... ¿Cómo de descaminado voy?
Pues la verdad es que no lo sé muy bien, pero es curioso porque no he escuchado un disco suyo en la vida y, sin embargo, fui a uno de sus conciertos hace unos años y me quedé fascinado con su música y puesta en escena. Probablemente aquella actuación se me quedó grabada en la memoria.

 

¿Hay alguna diferencia entre ser una ‘one man band’ o un cantautor? ¿Quizá lo primero es un producto de equis circunstancias y lo segundo es una vocación por controlar cada peldaño del proceso creativo?
Seguramente son casi lo mismo, aunque la primera descripción quizá tenga menos connotaciones tanto negativas como positivas. Realmente yo empecé a grabar canciones y a arreglarlas en exceso con una banda inexistente que era yo mismo tocando todos los instrumentos. El cantautor es más valiente porque se centra exclusivamente en la canción y el resto puede estar fuera de control.

 

He empezado hablando de Beck, pero en honor a la verdad, tu música es bastante más accesible y menos dispersa que la de Mr. Olsen. ¿Te gusta hablar de etiquetas como pop, rock, folk... o prefieres no meterte en esos fregados?
No es que sean fregados, pero la verdad es que al final las etiquetas con los géneros musicales sólo sirven para volver tarumba a la gente, que no pensemos en lo que queremos escuchar para que así creamos saber que el folk, rock, tango o lo que sea nos va aportar respuestas reiterativas a cuestiones que no deberíamos ni plantearnos. Para mí siempre fue más clásico Mc Cartney que Salieri y hay más rock’n’roll en la música de James Taylor que en la de Slayer.

 

Por algún sitio de tu web aparece eso de ‘Lo-Fi’. Supongo que no has escuchado a gente como Emit Bloch o Times New Viking, o te darías cuenta de que estás muy lejos de sonar como alguien que se autograba a la vieja usanza. Con los medios de hoy en día, cuando cualquiera puede hacer un disco que suene razonablemente bien con un laptop y un par de micros, ¿hay excusa para invertir millones en sesiones de grabación?
Lo de Lo-Fi es más bien una declaración de intenciones o un reto que me impongo por aquello de que el sonido siempre debería salir de la música, ya que el proceso inverso es literalmente imposible. Cualquiera puede hacer una obra de arte con una grabadora de cassette y que suene grande como la catedral de Notre Dame. Ahora bien, el dinero siempre estará bien empleado en el estudio, más que nada porque pienso que no hay nada mejor que tocar música y que no tengas que preocuparte por cómo tienes que colocar un micro o qué hacer para que se calle el perro o la aspiradora de tu madre. (Risas)

 

Pero digamos que, aun así, te sobra un capital y quieres invertirlo en tu música: si pudieras hacerte una banda a medida y reclutar al productor de tus sueños, ¿quiénes serían tus candidatos para cada puesto? Limitemos la elección a los ‘vivos’, eso sí...
Los músicos con los que quiere trabajar cualquiera son aquellos con mucha capacidad para involucrarse al máximo en todo lo que hacen, musicalmente hablando. Existen muchos con nombre y apellido que se tuvieron que ganar su nombre a base de compromiso con su profesión. Lo que quiero decir es que no creo que haya mejor músico que aquel que realmente esté totalmente convencido de que quiere ir más allá de lo que es consciente que puede conseguir. En lo que respeta a los estudios de grabación sólo he tenido experiencias aquí en España y en América. En los estudios de Estados Unidos las cosas funcionan siempre y los técnicos tienen solución para todos los problemas que surgen en su ámbito de competencia. Volvería sin pensármelo al 16 Ton Studio de Nashville. Los productores son como los entrenadores de fútbol: algunos no funcionan con determinados equipos. Hay algunos que se involucran mucho en el proceso de grabación de un disco, pero a fin de cuentas un productor no es más que el tipo que tiene que conseguir que se termine el disco.

 

Hay quien opina que, a pesar de la ingente cantidad de festivales y eventos músico-joviales que hay por todo el país, en realidad todo sigue siendo el mismo coto cerrado de siempre reservado a unos pocos elegidos con buenos contactos. ¿Estás de acuerdo?
No lo creo. La posición victimista nunca va a ser positiva para el artista. En el negocio de la música todo tiene bastante lógica. Siempre sale gente nueva, aunque pocos, que por supuesto se harán con buenos contactos a medida que su éxito con el público aumente; que luego podrán perder o conservar dependiendo de la demanda y calidad del público. Sin embargo el músico no puede estar nunca pendiente de eso, porque hacerlo le supondrá quedar sometido a las tendencias dominantes de cada momento.

 

Hablando de festivales, hace poco nos ha dejado Dennis Hopper, icono hippie por antonomasia. ¿Qué dirías que nos legaron los hippies, aparte de los macrofestivales de música al aire libre?
Otro punto de vista necesario y un buen puñado de canciones memorables, entre ellas “Woodstock” de Joni Mitchell.

 

Volviendo con Bluetick, ¿por qué no me cuentas un poco más de esa historia del mapache y el perro que dieron pie a este proyecto? No sé si dio pie sólo al nombre o si es que se te encendió la bombilla de alguna manera gracias a nuestros amigos los animales...
Eso es escritura y determinación automática... quizá tenga que actualizar el myspace después de cuatro años. (Risas) El proyecto -es decir, las canciones- había empezado, pero no estaba bautizado así que como en aquel momento tenía a mano un libro de perros seleccioné una página al azar y salió el pekinés, luego otro con un nombre muy difícil que no recuerdo, y finalmente apareció el Bluetick Coonhound, cazador de mapaches. No sé que hubiese pasado si hubiese tenido a mano el manual de la lavadora o un libro de cocina...

 

¿Y qué hay del tema discográfico o los conciertos? ¿Por ahora Bluetick se limita a ser un proyecto de estudio para ir sacando canciones de vez en cuando?
Estoy preparando el siguiente disco y ya tengo alguna oferta para su edición. Los conciertos serán a partir de ahora algo más prioritario ya que ahora se ha sumado más gente al proyecto.

 

 

 

_texto: Jon Evangelista.

 

 

 

_más info sobre Bluetick:

visita su myspace

 

 

 

   
_pulsa aquí para comentar el artículo:

 
 

 

   

 

 

¬ir arriba

 

©2006-2010 paisajeseléctricos

diseño: paisajeseléctricos / hosted by: aruba.it