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_elvis presley

68 comeback special
(1968)
   
 

 

 

Que los fans de Elvis somos más homosexuales (aunque sea de forma no manifiesta) que la media de aficionados al rock, se demuestra en detalles como que este sea el documento sonoro y visual donde le juraste fidelidad eterna a Elvis. Como es mi caso. Elvis recupera el trono que le habían arrebatado los hippies (estamos en el 1968, en el Verano del Amor) con lo que parecía iba a ser un rutinario especial televisivo de una gloria pretérita en horas bajas y acabó siendo una demostración de poder escénico sin igual. Es también una macarrada de mucho cuidado, con ese traje de cuero negro (que para mí es el sumum del buen gusto en el vestir) al que sólo le faltan muñequeras con remaches troncopiramidales, para ser lo más macarra que ha existido jamás.

 

Elvis es, digámoslo de una vez, la estrella de rock con más privilegiado físico junto a Jim Morrison. Para seguir con el macarrismo, lo primero que vemos/ escuchamos, es a un Elvis encuerado, con una guitarra en las manos, cantando "If you´re looking for trouble/ You came the right place" "My daddy was a green-eyed mountain jack/ Because I'm evil, my middle name is misery/ Well I'm evil, so don't you mess around with me". Tras ese estribillo, una guitarra de sonido percutante, nos enlaza con "Guitar man", que ya había grabado previamente escasos meses antes. Pero esta versión es mucho mejor. Más funky, más rockera, más descontrolada y con más matices. La voz de Elvis en todo este especial suena más grave y rota que antes. También más poderosa. Parece increíble que todo ese vozarrón surja de un solo hombre.

 
'That's alright mama'
 

Cambiamos de escenario: Elvis está sentado plácidamente, en una silla, junto a Scotty Moore y D.J. Fontana, los músicos que le acompañaron en sus primeros años. Le escuchamos cantar "Lawdy miss clawdy" de Lloyd Price y la vacilona "Baby what you want me to do" de Jimmy Reed (buena versión, pero mi favorita es la de Little Richard). Ahora llega una de las mayores demostraciones de poderío rockero que puedas ver en tu vida. Elvis con el ya legendario traje de cuero negro, en medio de un escenario cuadrado, como una fiera enjaulada, moviéndose tan anfetamínicamente como diez años atrás, enfrascándose en un medley de sus primeros éxitos: "Heartbreak hotel" nunca había sonado tan agresiva, tampoco "Hound dog". Interpreta una estrofa y un estribillo de ambas, para meterse de lleno en "All shook up" que interpreta completa, en la mejor versión que registro de esta canción. El acompañamiento en estas canciones es más rico y adecuado a los tiempos que en sus versiones originales: coros, guitarras eléctricas con mayor presencia, órganos hammond, etc. Y se viene encima uno de mis momentos favoritos de la historia de la humanidad. Elvis se pone tierno para regalarnos la mejor interpretación en directo que hizo de "Can´t help falling in love". La versión es también más densa instrumentalmente que la original. El fragmento de fanfarria trompetera, antes de entrar a cantar "Take my hand/ Take my whole life too" parece hasta el John Barry de James Bond. Me encanta la rudeza de la voz de Elvis cuando grita algo al final de la canción, una especie de sonido gutural.

 

Más números rockers, "Jailhouse rock", "Don´t be cruel" (con flauta travesera en el acompañamiento) y "Blue suede shoes" en versiones mayestáticas. Y para finalizar esta sección, un fabuloso "Love me tender". Elvis comienza cambiando la letra e interpretándola de manera sarcástica, para ir poniéndose serio y bordar una interpretación conmovedora. Su versión de los cincuenta nunca me había dicho demasiado, pero esta lectura es tremenda. Tal es la entrega de Elvis en esta sección, que al pobre hombre le tuvieron que sacar el traje de cuero cortándoselo con tijeras, de tanto que había sudado, pegándose su piel al cuero. Elvis estaba muy nervioso por cómo iba a reaccionar el público tras tantos años de ausencia del escenario. Eso no lo nota el espectador, tal es el poderío y naturalidad con el que se come el escenario. Elvis ha recuperado el trono.

 
'Saved'
 

Ahora llega el fragmento gospel. Un bailarín negro danza mientras las Sweet Inspirations (las coristas femeninas de Elvis) interpretan el clásico "Sometimes I feel like a motherless child", una gran versión de una canción tristísima. Por fin, aparece Elvis, rodeado de bailarinas, con un elegante traje marrón y corbata. "Where could I go but to the Lord" es la canción elegida por Elvis para dar inicio a esta sección. Ya la había grabado para "How great thou art", pero me gusta más esta versión. Le sigue la más animada "Up above my head" (no os podéis perder la versión de Rance Allen en directo en el disco que recoge los conciertos de "Wattstax") y siguiendo con este incremento de ritmo, la mejor canción de este bloque, una cachonda y frenética "Saved" de Leiber y Stoller. "I used to smoke/ I used to drink/ I used to smoke, drink and dance the hoochy-coo/ Oh yeh! and now I’m standing on this corner praying for me and you".

 

Vuelta al concierto semi acústico, donde vuelven a interpretar "Baby what you want me to do", e incluso la primera canción que grabaron juntos, la seminal "That´s all right mama". Lo mejor de este segmento son las furiosas versiones de "One night" y "Trying to get to you" dos de mis canciones favoritas de Elvis, aprovechando ese inédito nuevo poderío de su voz. Su voz suena como eléctrica y con tonalidades metálicas, en estas dos canciones. Aun más sexuales que en sus versiones originales. ¡Qué fuerza hay en esa voz cuando canta el estribillo de "Trying to get to you"! Elvis se levanta de la silla donde había estado acomodado (aunque se levantó emocionado para interpretar "Trying to get to you") y nos interpreta la deliciosa "Memories". Una de las pocas canciones nuevas que interpreta en este especial. Un clásico desde el primer momento en que los escuchas.

 
'If I can dream'
 

Piden paso las escenas del especial, grabadas en diferentes decorados, con Elvis interpretando un chaval de pueblo que llega a la gran ciudad, un poco como en aquella escena similar de Gene Kelly en "Cantando bajo la lluvia". Destaco la escena del burdel y la de un Elvis demostrando su habilidad en el karate con los bailarines del programa, mientras interpreta, sin despeinarse "It hurts me" (ya grabada anteriormente, pero mejor aquí). También, "Let yourself go", la canción de la escena del burdel, la había grabado para una de sus películas, pero suena muchísimo más funky y poderosa aquí. Lo mismo pasa con ese "Little Egypt" de los Coasters. Y como inmejorable final, ese nuevo clásico que es "If I can dream", una especie de gospel, donde Elvis resume esa ilusión que le llevó de ser de un digno candidato a “basura blanca” (como se denominaba a los ciudadanos sureños más pobres que los negros) a convertirse en el rey del rock. Y ese traje blanco que lleva es señorial.

 

 

 

 

10/11/09

 

 

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texto: Álex Cerrato.

 

 

 

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