el martillo de los dioses

Stephen Davis

 

 

Led Zeppelin fueron una banda excesiva en todas las acepciones que la palabra ofrece, así como en muchos de los ámbitos que uno pueda imaginar. Fueron la formación que más discos vendieron durante la década de los 70; los primeros en tener avión comercial propio para su uso y disfrute privado (el Starship); la banda sobre la que se formó originalmente la leyenda que indefectiblemente relacionaría desde entonces Rock´n´Roll con satanismo y demás prácticas oscuras y, por supuesto, la mayor reunión de talentos que se haya visto jamás con sus respectivos instrumentos.

 

"El martillo de los dioses" es una biografía sobria y muy amena. Su autor, el veterano periodista Stephen Davis, nunca pierde la perspectiva sobre su función de facturar un producto con cierta objetividad y criterio sin caer en ningún instante en la adulación babosa y en la hagiografía autocomplaciente. No juzga a los componentes del grupo por sus actos ni se deja impresionar por las cifras por sí solas, sino que expone los hechos tal cual le han sido relatados, contribuyendo con sus amplios conocimientos musicales a enriquecer un texto abundante en anécdotas jugosas.

 

Partiendo desde los comienzos de un jovencísimo Jimmy Page como músico de sesión y guitarrista de unos crepusculares Yardbirds, se nos confía la historia de cómo se formó uno de los combinados más excepcionales que se haya dado nunca. Sus inicios, la rápida ascensión al Olimpo, la consolidación de su reinado, su decadencia y su abrupto final. Todo ello sin eludir información que tan pronto muestra a la banda como poco menos que perturbados recién salidos de un sanatorio mental, o bien como seres de sensibilidad extrema capaces de crear belleza sublime con tan sólo hilvanar unos acordes con texto.

 

El trazo psicológico de cada uno de los componentes de Led Zeppelin es algo que el lector disfrutará especialmente, ya que la sutilidad con la que Davis va desgranando informaciones puntuales nos permite ir componiendo al sujeto a medida que uno avanza con el relato.

 

Así, es imposible no sentir aprecio e incluso cierta compasión por un hombre como John Bonham "Bonzo", también apodado como La Bestia, un coloso a las baquetas con el cuerpo de un montañés salvaje como coraza para la mente de un niño travieso de enorme corazón. Algunos de los momentos más hilarantes del libro son protagonizados por él, como el instante en que despierta sobre su propia orina en un vuelo en primera clase, tras haberse dormido debido a una borrachera de champagne que previamente le habían servido y atemoriza a todo el selecto pasaje que padece el infortunio de compartir cabina con su persona. Su triste final se antoja ya desde las primeras páginas al comprobar su ritmo de vida habitual.

 

Robert Plant es el tímido aldeano que un día recibe la oportunidad de su vida para mostrar un talento innato con las cuerdas vocales y que pronto se transformará en un complemento imprescindible del genio "oficial" de la banda, encarnado por un Jimmy Page superlativo, enorme, definitivo. El aura de misterio y excitación que desprende Zoso produce la misma fascinación en el lector que en quienes pudieron conocerlo en aquellos años. Por último, la figura de John Paul Jones alcanza mayor importancia a medida que una va pasando las páginas, en consonancia con su voluntaria discreción inicial que torna posteriormente y en las postrimerías de la narración en un liderazgo compositivo en la etapa final del conjunto.

 

Tampoco sería justo eludir aquí la presencia omnipresente del hombre que redefinió el concepto de manager para asentar las bases sobre las que hoy en día muchos ejercen como tales. Peter Grant es tan importante en la historia que se nos cuenta como cualquier otro de los protagonistas antes citados. Que cada uno juzgue si tal afirmación es o no exagerada.

 

"El martillo de los dioses" es la herramienta necesaria para completar aquellos huecos que los discos y vídeos de la banda no han podido llenar. Es la explicación que desvela los misterios que se esconden tras discos como "LED ZEPPELIN IV" y otras joyas de su discografía. Un libro imprescindible para comprender una época que no volverá, recomendable incluso para aquellos que no se hayan sentido atraídos por el influjo de los británicos jamás. Un clásico a la altura de los hombres que refleja.

 

 

 

texto: Pablo Martín Peré

 

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