El diablo dijo no

Heaven Can Wait

Ernst Lubitsch

(EEUU, 1943)

 

"Cuando el alma de Henry Van Cleve emprendió el último viaje, se dio cuenta de que era muy improbable que su próxima parada fuese el Cielo. Así que, filosóficamente, se presentó donde muchos le habían dicho que se fuera."

 

Ernst Lubitsch es sinónimo de elegancia, pulcritud, exquisitez, genio, y todos los calificativos posibles para uno de los directores fundamentales en la historia del cine, y aún así, tal vez nos quedemos cortos entre tantos merecimientos. Y es que este director de origen alemán, dejó para siempre su nombre inscrito entre los más grandes del cine, con películas como Angel (1937), Ninotchka (1939), To Be or Not to Be (1942) y la que hoy nos convoca: Heaven Can Wait (1943) - sólo por mencionar algunas.

 

El cine de Lubitsch envejece tan bien, que el paso de los años no hace más que remarcar la frescura de su cine y un buen ejemplo de ello, es precisamente "El Cielo puede esperar" o "El diablo dijo no!" , como se tradujo en algunos países.

 

Nuestra historia es la siguiente: Henry Van Cleve ha muerto, y pasa al infierno para rendirle cuentas a su majestad el Diablo. Consciente de que en su vida ha sido un vividor, un Casanova y un irresponsable, se cree indigno del Cielo y pide alojamiento en el Infierno. Ante la falta de antecedentes, se sienta y le narra su vida a su Excelencia y de paso, también nos la cuenta a nosotros.

 

¿Pero qué es lo que ha hecho de malo este hombre, para querer irse al infierno?, es entonces cuando asistimos a la revelación de su vida, como él mismo dice, a través de las mujeres que han formado parte de ella. Desde su nacimiento hasta su muerte, comenzando con la madre y la abuela, pasando por la doncella francesa, hasta llegar finalmente a quien sería el amor de su vida, la hermosa Gene Tierney (en el papel de Martha Strabel), cuyo amor estará siempre asociado a su fecha de cumpleaños.

 

Durante el recorrido, también conocemos al padre de Henry, al primo "niño-bien", y al abuelo cómplice que todos quisiéramos tener. Este último, es uno de los personajes más entrañables del filme.

 

Se hace difícil hacer una síntesis de los personajes, dado que todos tienen remarcada importancia y están cada uno de ellos tan bien definidos y tan bien interpretados, que no mencionar, por ejemplo, a los padres de Martha sería imperdonable. Cuando hoy nos parece tan contemporáneo el término de "familia disfuncional" (con películas como "Little Miss Sunshine" o "The Royal Tenenbaums" ), la familia Strabel, es digna de ser enmarcada en un cuadro torcido con los vértices rotos.

 

Lubitsch , teje la historia con maestría y nos regala momentos de auténtica comedia. De paso, nos acaricia el corazón con su ternura y empatía habitual.

 

Con "Heaven Can Wait" , nos encontramos de frente a esa palabrita "The End", con una sonrisa en los sabios y un sentimiento de satisfacción inflado en el pecho.  Sabemos a partir de entonces que es cierto: el Cielo puede esperar...

 

 

 

Cristian Suárez

 

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