LA EDAD DE ORO DEL ROCK ESPAÑOL (y IV)

 

 

1988: ÁNGELES DEL INFIERNO "666"

 

El mundo estaba cogiendo tal impulso para salir de la década que casi se sale del Universo. Se quería dejar atrás los 80, se quería dejar la década que nos había dado el VIH, las crisis económicas en muchos países, el agotamiento del modelo soviético, la tensión bipolar, Chernobyl... Una serie de males entre, por lo que parece, quedó sepultado el Heavy Metal, que tras el final de la época nunca recuperó su hegemonía.

 

En España, no podíamos dejar pasar el repaso a los clásicos sin hacernos eco de alguno de los grandes discos de ÁNGELES DEL INFIERNO, una banda procedente de San Sebastián, que en sus comienzos era una descarada copia de JUDAS PRIEST en todos los sentidos y que con el tiempo fue evolucionando a un sonido propio y brutal, algo que no pasó desapercibido, y viendo como se estaban poniendo las cosas en España, cogieron las maletas e hicieron las américas, convirtiéndose en auténticos dioses para el público hispano.

 

El arraigo internacional de los donostiarras les ha hecho ser codiciados en España, donde desde hace unos años es raro verlos tocando algo más de una o dos veces cada dos años. Se les echa en falta, y quizás ese desapego hace que muchas veces la gente les olvide a la hora de citarlos entre los grandes del Rock español, simplemente porque parecen una banda extranjera cantando en castellano.

 

El desapego quizás comience en este disco, donde se experimenta una clara evolución de su sonido, manteniendo su carisma pero en otra línea. El letargo de cinco años entre "666" y "A Cara O Cruz", su siguiente referencia provocó una enorme brecha entre un país en el que el Rock agonizaba y otro en el que eran auténticas estrellas del Rock.

 

 

La evolución desde el principio con "Dando Por Detrás", la versión de SLADE "Estamos Todos Locos" y el esperado "666", que no es ni mucho menos un "Maldito Sea Tu Nombre" o un "Pacto Con El Diablo", sino un tema que podría haberse incluido en "A Cara O Cruz", pues está muy en la línea de aquel. Para mi es uno de los momentos clave del disco, porque viene continuado de una fantástica balada "Si Tú No Estás Aquí", una balada como solo los de Donosti saben hacer. La marcha se recupera con un fantástico "Hoy Por Ti...", que recupera la marcha de los mejores ADI.

A partir de aquí el contenido me resulta más flojo, pues ya quedaron despachados tres de los platos fuertes del disco, aún así, "Todo Marcha Bien" no tiene ningún desperdicio, en la línea crítica que siempre gastaron BARÓN ROJO. Cada día que escucho disco le veo más del "A Cara O Cruz" que de la anterior etapa de ÁNGELES DEL INFIERNO. "Vives En Un Cuento" es legendaria donde las haya, es un gran tema con un gran estribillo, pero en la onda más comercial de la banda. Para finalizar un machacón "Dónde Estabas Tú".

 

Quizás demasiado influenciados por las voces que venían del momento, habiendo estado desde siempre claramente condicionados por la música que escuchaban, pues siempre serán los JUDAS españoles, Robert y Manu serán siempre Tipton y Downing, y Gallardo será siempre nuestro Rob Halford, calvo y con voz chillona.

 

Tras esta gira vinieron cinco años sin disco y la instalación casi definitiva como banda latinoamericana, dejándonos huérfanos desde entonces de una de nuestras mejores bandas.

 

 

 

1989: SANGRE AZUL "EL SILENCIO DE LA NOCHE"

 

El año 1988 debió ser algo de órdago para el mundo, eso de que George Bush (padre) y su saga de santos dirigentes, muchos de ellos acompañantes del come-galletas más odiado de EEUU, debió ser un duro golpe. Tan duro debió ser, que los comunistas, que habían aguantado férreos setenta años ante ejércitos blancos, chinos, japoneses o nazis, se achantaron al año siguiente y pasaron por el aro del capital. Y no solo les entraron cosas buenas como el Rock And Roll, sino que también les colocaron el McDonalds en medio de la Plaza Roja.

 

Las consecuencias también se dieron a nivel nacional y en los ámbitos más inesperados, porque el decadente rumbo seguido por nuestro Rock desde hacía más o menos un lustro se terminó de truncar, y en 1989 disfrutamos de unos cuantos LPs que a la postre se convertirían en los últimos de algunas bandas reseñables de nuestro panorama.

 

De esta manera, BARÓN ROJO, hastiados y con una situación interior insostenible a todos los niveles, sacaron lo que sería su último disco con Chapa, un "Obstinato" que intentó volver a las raíces de la banda, pero que a pesar de tener algunos temas "como los de antes", no caló, y la verdad sea dicha, creo que ni aunque hubieran vendido un millón de copias hubieran podido seguir juntos.

 

Tras "Obstinato", la banda abandonó la ruinosa Zafiro, y aunque se especuló con la independiente, las disputas interiores forzaron primero la salida de Hermes Calabria, a la que siguió la de Sherpa, abriéndose una nueva era para los barones comandados por los comandantes De Castro, y también abriéndose una brecha insoldable entre ambas partes, que hasta el día de hoy, por hache o por be no han concretado reunión.

 

 

Otros que nos otorgaron su último album fueron SANGRE AZUL, un grupo que con solo tres discos se sitúa entre uno de las cinco formaciones más influyentes del panorama nacional. Una evolución increíble, viajando de una onda más dura, arraigada en nuestro rock, a los toques cien por cien BON JOVI y EUROPE de su último disco.

 

Recordemos que la banda nació ganando un Villa de Madrid, en el que curiosamente estaba Lili Castañosa en las voces, para incorporar más tarde a Tony, que había estado en MURO antes de la entrada de Silver. Este cantante sería una de las claves del éxito de los pinteños, una voz maravillosa, que unida a las guitarras de Carlos Raya supuso uno de los mejores tándems del Rock nacional.

 

Un disco duro, en la onda de los nuevos sonidos que empezaban a poblar las emisoras, y que dio bastante de que hablar antes de su salida fue su carta de presentación. A éste, le siguió un disco considerado por muchos el mejor del grupo, "Cuerpo A Cuerpo", donde se demostró una madurez enorme, solo a la altura de los grandes como BARÓN o BANZAI con sus respectivos segundos.

 

Así se presentaron, a disco por año, con un tercer redondo genial, muy influenciado por las grandes tendencias del sonido Hard Rock, contando con la colaboración de uno de los teclistas más influyentes del país, Miguel Ángel Collado (SANTA, ÑU, ASFALTO...). La madurez salía por los cuatro costados en el disco, hasta el plástico que lo envolvía tenía clase, pero como de costumbre tuvimos que decir "No pudo ser".

 

SANGRE AZUL encabezó el movimiento del sano movimiento Hardrockero del país, que fue criticado por los "Heavy-machos", y que incluyó a grandes grupos como JÚPITER, SHALOM, NIAGARA o algun ramalazo de otras bandas heavys, como el último coletazo de SANTA. Con la argentina Leonor Marchesi en las voces. Debido a la recepción gélida que tuvo el estilo en España, la repercusión fue breve, pero ha quedado grabada en los seguidores del estilo, debido a la calidad de las bandas que desfilaron por la piel de toro.

 

 

"El Silencio De La Noche" se iniciaba como un cañón, con un tema que pasa a la historia desde el primer estribillo, "Abre Fuego", que deja abierta la boca y la noche a propios y extraños. Casi sin respirar, entramos en uno de los estribillos más famosos del estilo en "Cien Años De Amor", y para ponernos tiernos una balada colosal en "No Puedo Estar Sin Ti". La cara A finalizaba con dos temas más flojos, de corte gregario, "Solo Rock And Roll" y "A Golpes De Rock".

 

La cara B comienza con una canción con influencias de JOURNEY por los cuatro costados, un "Don't Stop Believin'" a la española. La cosa sigue más hard rockera con "Piel De Serpiente", y su conocido y macarra estribillo. La canción-título, una balada bastante triste que deja entrever los sentimientos del grupo para su continuidad. La despedida viene de la mano de dos grandes cortes, "Reino Sin Ley" y "Tal Como Soy", una canción cantada por los componentes del grupo acompañando a Tony.

 

En 1992, la banda se tomó un descanso indefinido que dura hasta hoy. Un cuarto disco fantasma cuya leyenda se extiende entre los círculos del Rock Español, y algun concierto pirata, no muy difícil de conseguir, es el legado que nos dejaron. Una de las bandas con mayor madurez del Rock nacional, orientado a las tendencias de un mercado que no terminó de calar en España.

 

 

 

1990: SÁTIRA "EL MUNDO DE LOS SUEÑOS"

 

El sello de la época quedaba ya había sido puesto, y con el fin de la década había llegado el fin de la hegemonía del Rock Nacional sumiéndose en una grave crisis de identidad de la cual no logró medio despertarse en unos diez años, hasta la explosión del Metal Alemán de finales de los 90.

 

El Rock nacional quedó hundido preguntándose que se había hecho mal, y con una brújula y un mapa de carreteras intentó ver hacia donde debería dirigir sus pasos, y asi mientras hubo gente que intentó seguir con el Heavy, con un éxito bastante limitado, los herederos de LEÑO y de Rosendo empezaron a emerger, sobre todo de Extremadura, donde la banda de Roberto Iniesta empezó a hacer su Rock Transgresivo, que pasó de ser un soplo de aire fresco a, con los años, convertirse en una insulsa mezcla de creatividad y comercialidad, aderezada con poesía de veinte duros y litros de calimocho.

 

Aún así, en esta oscura época, en este Medioevo del metal (¡qué true me ha quedado este comentario!), surgieron joyas a la altura de los clásicos de los 80, como por ejemplo el renacer del Rock Andaluz encarnado en MEDINA AZAHARA o joyas de grupos ochenteros como "El Planeta De Los Locos" de ASFALTO o el "Desafio" de los barones.

 

Una de las joyas que nos ocupa es "El Mundo De Los Sueños" de los navarros SÁTIRA, que a pesar de haber lanzado solo dos álbumes, la importancia del primero pasa como un legado de amigos a amigos, de padres a hijos y de hermanos a hermanos. El talento de estos jóvenes quedó concentrado en la edición de este disco, que dependiendo de si se hubiese lanzado en otro país o en otra época, hubiera sido conocido mundialmente.

 

La singular portada del LP nos auguraba un grato y mágico contenido, aún en el soporte vinilo, los toques de Hard manejados magistralmente por los hermanos San Martín, gran voz la de Javi, las guitarras de Eduardo Zamora, y Miguel Jaso y Josetxo Martínez completando la formación.

 

 

Desde el misterioso comienzo del mágico "El Mundo De Los Sueños" la atmósfera se tiñe de algo especial, una canción que todavía me sigue dejando la boca abierta, ocho años después de haberla escuchado por vez primera. "Veinte Años" y "Desterrado", dos temas de ambiente similar, con unas letras muy trabajadas, generando en cada acorde un estilo propio y carismático. "Imaginación", una canción con un buen estribillo y otra gran letra sirve para cerrar la cara A del disco.

 

La sensacional balada del disco, "Sin Mirar Atrás" sirve de obertura en esta segunda cara, pasando de la tristeza a la alegría con el siguiente "Días De Sol", el día y la noche, ambos impregnados de magia. El apocalíptico "El Cielo Puede Arder", con un gran riff arranca y no deja títere con cabeza, para despedirse de una manera suave en "Si Estás Allí".

 

Si el disco no hubiese tenido calado no hubiese llegado hasta 2006 en un estado de salud perfecto, y sin echársele los años encima. Repercusión no tuvo la merecida, pero ha comprado su billete para la eternidad, y de viejo a joven sigue pasando, año tras año, como una joya para aprendices y veteranos del estilo.

 

El disco tuvo una continuación, triste y casi desconocida, en "Días Duros", cuando la compañía de Julio Castejón se hizo con el contrato del grupo tras la salida de Avispa. El disco para algunos es superior, pero a mi me sigue pareciendo mejor esta primera edición. El escaso eco que tuvo debido a las polémicas y desafortunadas gestiones de la compañía fue la puntilla a la banda.

 

De esta manera, tras diez años de Rock, el género se zambullía en una gran crisis de la que no saldría hasta el boom del Power, que sirvió como balón de oxígeno a una escena que se vio dominada en los siguientes diez años por los herederos del Rock de LEÑO, por los hijos de BARRICADA y por los hermanos de PLATERO Y TÚ.

 

Fue bonito mientras duró.

 

 

 

Tx: Carlos Camino Cuesta.

 

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