plouen catximbes
Mis zapatillas Victoria perdían sus rayas azules con los charcos. Pena de lluvia. Hacía un tiempo inapropiado para ir de concierto, pero no dudé en asistir. Antes de entrar, Albert Palomar, voz y guitarra de Plouen Catximbes, me advirtió que seríamos 4 gatos. Verdad, éramos pocos, pero como él repitió incesante; bien avenidos.
La Sala, conocida discoteca de Igualada (Barcelona), sonaba con acústica bastante considerable para ser lo que es, pero seguía vacía de todo. Marc Hernàndez, técnico de sonido que acompaña siempre al grupo, estuvo alerta en todo momento. Últimamente, en los conciertos que asisto, el público es, cómo decirlo metafóricamente: similar a las noticias de las 6 de la mañana; sin nada que contar. Pero no sirvió de excusa para ellos, ya que se implicaron, unos más que otros, en romper con la noche negra que había detrás de las paredes y crear cerca de nosotros, pinceladas positivas.
Plouen Catximbes, traducido, aunque no soy partidaria de las traducciones, significa "Llueven Cachimbas" y coincidió con el mal tiempo del señor cielo.
Es necesario indagar en su recorrido musical, ya que empezaron componiendo canciones de reggae que se han abandonado sutilmente. Ahora sus melodías se acercan al pop-rock de los 90 recordando grupos españoles como Los Planetas o, gracias al timbre de voz de Albert, a grupos como The Police. Pero su sello distintivo es que las letras son en catalán, o excepcionalmente, como en el caso de "Péres", en francés.
Empezaron su camino musical en 2002 y en el 2003 apareció su E.P "Es veu pluja des de dins". En el 2006 sacaron su primer disco con 13 canciones "Plouen Catximbes". Con un reggae bailable y apetecible, dieron paso este año a su segundo disco "Telescopi" con pop como estilo primordial. Un disco que, en mi opinión, satisface escuchar cuando te vistes de negro y sientes la necesidad de crearte un ambiente melodramático.
En su directo, canciones como "El pianista" y "La Blanca" seducían a un público tímido; los 4 gatos que éramos, que nos mostrábamos acordes con ellos dando vueltas en nuestro propio eje.
En el concierto no tuve la ocasión de entristecerme ya que hubo gran oferta. Empezaron con la canción "El pianista" y los asistentes, se alejaban cada vez más del escenario. Pero la música de Plouen Catximbes, siguió siendo la clave para llenar la sala de todo. Albert, con sus agudos intocables, siguió la línea pop cantando sus letras incomprendidas por apenas nadie. Sólo era comestible para aguzar oídos. "La vella" con la percusión como marcha, gracias a Xevi Matamala, fue premiada como segunda en el directo. Una canción repleta de significado, o al menos, permite la reflexión y que cada uno haga su propia interpretación. "El saber" y "L'estol", fueron las siguientes en salir al escenario. En particular, "El saber" tiene una base melódica suave que se desenlaza con un cambio rítmico guiado por unos acordes de guitarra que me apasionan, cuerdas arpegiadas por Albert y el guitarra Sergi Fargas. "Sang", con melodía lenta y con letra de corazón iba acompañada de un paisaje realista, pero repleto de metáforas.
Sus letras, a veces, sofisticadas, otras, más sencillas, pero con un vocabulario enriquecido, regalándonos palabras que se encuentran en la sombra del catalán, y que siempre agradeces cuando alguien te las menciona de nuevo. Aunque las canciones sean en catalán, es un gran grupo para tener en la discoteca de casa. Para muchos son desconocidos, pero tienen más estilo que grupos que están triunfando desorbitadamente con melodías banales y ritmos demasiado comerciales.
Hago un hincapié en su inciso reggae y con canciones de su disco anterior como "Les cabres meulen", "És bo", "Joia", "He estat pi", "Qui està llaurant" y "T'honoro". En éstas, juegan un papel importante Xavi Blanque, trompeta, y Òscar Castellà, saxos y teclados, aunque no se quedan cortos en canciones como "Cafè l'Havana" de su nuevo disco.
"Telescopi", dando nombre a su último disco, fue de las más deseadas. Con su letra, reflejaba una dulce mañana de deseo, una oportunidad para enamorarte, un momento de aquellos que te roban una discreta sonrisa. Jordi Portabella, voz, bajo y trompa, contribuyó con la canción: "Péres". Una canción escrita en francés, con un fondo creado para amantes del rock. "La Blanca", posiblemente la canción que permitió que conociera a este grupo y a su cantante, posiblemente la letra que más me cautivó, posiblemente escuchada miles de veces, hicieron de ella casi un himno para mí. Una melodía atractiva, una letra divertida y con ganas de disfrutar bailando. Y así fue, hasta tal punto, que nos obsequiaron después de su único bis, con la repetición de "Telescopi" y "La vella".
Esperaremos, pacientemente, que abran nuevas puertas, porque aunque canten en catalán, seguro que las abren a portazos. Y ahora corre, que empieza a llover.
*Para saber más de Plouen Catximbes:
http://www.plouencatximbes.net
http://www.myspace.com/plouencatximbes
texto: Blanca Solà
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