pepeworld festival

Las Ventas, Madrid (12/6/07)

 

 

Proyectado en un principio para celebrarse en Madrid y al día siguiente en Barcelona, la organización del festival se vio obligada a cancelar la cita catalana alegando problemas técnicos y logísticos. Siendo ésta su primera edición, sería más adecuado llamar macroconcierto a un evento de estas características, básicamente por contar con un único escenario y desarrollarse a lo largo de unas siete horas. Cuestiones semánticas aparte, la proliferación de festivales en la geografía española es un hecho desde hace un tiempo. Si a esto le añadimos que en general su oferta musical dista mucho de lo que nos impone la dictadura de los medios de comunicación masivos, el aficionado con inquietudes no puede dejar de regocijarse.

 

En el caso de este Pepeworld Festival el cartel consistía en unos desconocidos Zeno & The Stoics , Triángulo de Amor Bizarro , los británicos Kasabian y los dos platos fuertes de la noche: The Killers y Smashing Pumpkins . El orden de aparición debía ser ése, pero un cambio de ultima hora invirtió el orden de los dos primeros, de modo que al entrar al recinto pensando encontrarme con TAB me topé con unos insípidos Zeno & The Stoics , que a decir verdad no sabría decir qué tipo de música tocaban. Y es que aunque en el cartel figuraban con la letra pequeña, TAB se han marcado todo un discazo, en el que se adivina además un directo explosivo, así que entre el disgusto de no verles y la actuación Zeno & The Stoics el comienzo del festival no pudo ser más decepcionante.

 

Kasabian son uno de los muchos grupos que han salido de las islas en los últimos años. Al contrario que la tendencia general en su generación, tienen más que ver con la música británica de finales de los noventa en adelante que con el post-punk. Si uno no es muy escrupuloso y comulga con sus referentes puede encontrar sus discos bastante disfrutables. El cocktail de rock y pinceladas electrónicas que presentan es ideal para grandes conciertos, pues cuentan con media docena de hits para poner patas arriba al personal. El problema de su actuación fue que sonaron tan bajos que la mayoría de sus temas quedaron deslucidos. Una pena, pues si no sólo se fijaran en Primal Scream al hacer canciones - basta comparar Sun Rise Light Flies con Shoot Speed / Kill Light - sino también a la hora de subir el volumen de los altavoces, volarían cabezas. A pesar de todo, Club Foot y L.S.F. sonaron enormes.

 

 

The KillersLo de The Killers recuerda bastante a lo que pasó con Coldplay hace dos años y con Muse hace uno. Grupos que gozan de un cierto éxito entre la comunidad indie sacan disco y empiezan a mover enormes masas de gente. En su caso han sustituido su orientación a la pista de baile por un rock grandilocuente que se presta muy mucho a los estadios. No voy a ocultar que esta gente no es santo de mi devoción pero es justo reconocer que su concierto fue el mejor de toda la noche. Al contrario que Kasabian , The Killers sonaron poderosos, dejando caer hit tras hit para solaz del respetable, compuesto en un importante porcentaje por alegres jovencitas que no dudaron en corear cada una de sus canciones. Se atrevieron incluso con una versión de Shadowplay , de Joy Division , bastante suavizada pero apañada. Entre los temas más celebrados se pueden destacar Somebody Told Me , Mr. Brightside , Read My Mind y When You Were Young . Un gran día para sus incondicionales.

 

Con The Killers fuera del escenario la arena se vació de ninfas, siendo éstas sustituidas por varones más cerca de la treintena que de la veintena. Con un retraso un considerable, fruto de retirar la parafernalia que usaron The Killers y montar el juego de luces, Smashing Pumpkins salieron al ruedo, ofreciendo un concierto más corto que el del día anterior en el Teatro Calderón. El ambiente que se respiraba en ambos era el mismo: un público entregado a los clásicos e indiferente a las novedades. Desafortunadamente tampoco sonaron a pleno rendimiento, pues la batería se imponía sobre unas guitarras que sonaban demasiado bajas. Dado que los conciertos de festivales rara vez superan la hora y media los de Billy Corgan no dudaron en hacer uso de la artillería pesada nada más comenzar: a la tercera canción ya habían caído Today y Bullet With Butterfly Wings . Conscientes quizá del anticlímax que podría provocar abusar de las nuevas canciones, tocaron sólo United States , Starz , Tarantula y Doomsday Clock , centrando su repertorio en clásicos como Zero , Thirty Three , Tonight, Tonight , Disarm , Stand Inside Your Love o 1979 . La petición de bises no fue todo lo escandalosa que se esperaría para un grupo de este calibre, pues aguantar cinco conciertos seguidos de pie mellan las ganas de juerga de cualquiera. Aun así la banda volvió al escenario para tocar Muzzle , poniendo el punto final al recital. Un reencuentro con el pasado que aunque agradable, deja el sabor que tiene el turista tras visitar un castillo que ha conocido tiempos mejores.

 

 

 

Javier Maestre.

 

 

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