Javier Corcobado lleva una temporada de lo más ajetreada. Su novela "El
amor no está en e ltiempo" (Tropismos), un musical con sus canciones, su último disco, y uno de los más logrados, "Editor De Sueños" (Astro /
DRO-Atlantic) y su más extensa gira para presentarlo. Primero por nuestros
escenarios y luego por Argentina, Uruguay, Brasil, México y Estados Unidos.
Tras un retraso por enfermedad, quizás debida a la intensidad de la gira,
llegó al Azkena bilbaíno con una formación de sexteto en la que destacan las
dos teclistas femeninas y la vuelta a la guitarra solista de Javier Arnal.
Una gran banda acorde al disco que lleva entre manos y a la magnitud de la
gira. Pronto demostró que "Editor de sueños" ha supuesto un trabajo arduo,
muy madurado y del que se siente orgulloso. Así, abrió la velada con el
potente instrumental "Origen del fin" que enlazó con "Jugador". Continuó con "Desde tu herida", una de las perlas de su extensa trayectoria en la que
cantó con su habitual rabia y su dominio escénico. Se arrodilló en repetidas
ocasiones para dar vida a sus poéticas y duras letras. "Susurro" vino
después, tema que abre su nuevo disco y que cuenta también con un estupendo
vídeoclip. Otro espeluznante instrumental nuevo como "Invernadero" nos llevó
hasta su pasado más violento con una cruda interpretación de "La navaja
automática de tu voz". En esa estela también nos sobrecogió con su "Corazón roto en 2000 pedazos", que cantó como si eso fuera cierto. Ya
sabes, él siempre ha vivido sus letras y las ha sabido interpretar sobre los
tablados. Nada es impostado en él. Mientras, "Editor de sueños" seguía
teniendo su especial protagonismo con el intenso y trágico vals "No
quisiera" o las bailables y tarareables, "Todo empieza con un beso", el pop
desquiciado y numérico de "Orquesta de perros" o el tema titular. Faltaron
con cierta lógica los más de 20 minutos de ruido y pasión de "Extermínense".
Bien sabido es que Corcobado se abraza por igual a boleros o valses que al
ruido más desenfrenado, pero nunca exento de poesía. Su guitarra-tormenta
sigue estando presente en los directos.
El final vino con "Yo seré tu cáncer" y sus devotos fans emocionados. Los
bises vinieron envueltos en forma de versiones antagónicas como "Rosa, Rosa" del mejicano-argentino Sandro y "Losing touch with my mind", lisergia de
guitarras de Spacemen 3 emparentada con la más violenta Velvet Underground
(por momentos parecía sonar el "Sister Ray" de los de Lou Reed y John Cale).
Previamente ya había emocionado con una espléndida y melódica "The world we
knew" del maestro Frank Sinatra, La Voz. Le quedaron bordadas y ya está
pensando introducirlas en futuros discos. Quizás sería una gran idea
meterlas de bonus en el próximo recopilatorio que está pensando publicar
Astro (www.astrodiscos.com). Tiene su lógica este disco dada la amplitud y
calidad de su obra y la dificultad de encontrar gran parte de ella. Para
consultar como marcha esta gira y todos estos proyectos puedes entrar en
www.javiercorcobado.es.
De teloneros ejercieron el dúo tecnificado donostiarra Munlet que
intentaron con ganas mantener la atención de los seguidores de Javier,
consiguiéndolo sólo en contadas ocasiones. ¡Eso sí, lo que vino después
mereció la pena!
Txema Mañeru.
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