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_XXIV edición cinemajove
_El festival Cinemajove se celebra cada año en Valencia como una especie de bienvenida al verano y esta vez no ha sido para menos, durante la 24ª edición del festival del 20 al 27 de junio hemos podido disfrutar de una gran variedad de proyecciones en los centros culturales de la ciudad, todo un acontecimiento, sobretodo si tenemos en cuenta el fracaso de la pasada edición de la Mostra del Mediterrani, en teoría el festival estrella de la ciudad.
Este año el Cinemajove ha gozado de abundante público tanto en las clásicas proyecciones al aire libre en los jardines de Viveros, elegidas este año entre las favoritas del director de cine Enrique Urbizu ("La caja 507", "La vida mancha") como en las secciones oficiales del festival. En la sección de largometrajes ha sido premiado con el galardón Luna de Valencia el film "Clases particulares" ("Èléve libre" de Joaquim Lafosse, 2008), una producción franco-belga que conmovió al jurado con la historia de la estrecha relación entre un adolescente algo desubicado y su profesor particular que acabará uniéndolos más de lo esperado. La mención de honor se la llevó "El aprendiz" ("The apprentice" de Samuel Collardey, 2008), otra película francesa que sigue con la temática de la crudeza de hacerse mayor, esta vez entre un estudiante de un pueblecito francés cercano a Suiza y el dueño de la lechería en la que trabaja. Se ve que el jurado estaba especialmente sensible con les enfants terribles.
La inauguración se celebró en el Teatro Principal, reuniendo a todo el mundillo del cine afincado en Valencia, que permanecen en la sombra durante el año y sólo aparecen en contadas ocasiones. Quizás sea por lo difícil que es hacer un estreno en condiciones en esta ciudad. De todos modos, la alfombra roja del Teatro Principal se llenó de glamour por una noche, pero eso sí, de glamour novel, con actores como Álvaro Cervantes que ganó el Premio Un Futuro de Cine por su prometedora trayectoria en los film "Pretextos" (Silvia Munt, 2006) y "El juego del ahorcado" (Manuel Gómez Pereira, 2008).
Abrieron el festival el cortometraje "Rodilla" (Juanjo Giménez, 2009)¸ una curiosa historia alrededor de un coleccionista de cromos y el largometraje del director Leonel Vieira, que por fin pudo estrenar en España su película "El arte de robar" (2007). Esta producción lusa-brasileña-española contaba con todos los elementos y el estilo de una película de Tarantino: personajes sin nada que perder, recorriendo el desierto hacia ninguna parte hasta que les aparece una oportunidad descabellada de pegar un buen golpe, todo ello aderezado con música de bar de carretera. Eso sí, un Tarantino en versión lusa que podría disfrutar de una vida más larga, estrenarse en los cines y no perecer en esta única proyección, presentada por el director, los productores y los actores Enrique Arce, Ivo Canelas y Soraia Chaves que estaban muy contentos de ver la buena reacción del público.
Otro pilar del Cinemajove este año ha sido la retrospectiva de la filmografía de Laurent Cantet, de cuya presencia disfrutamos en la presentación de la película "La Clase", con la que conmocionó a la crítica de Cannes y en 2008. Esta especie de documental pactado e interpretado por auténticos alumnos de un instituto francés, convierte un aula en una caja de resonancia de los conflictos a los que se enfrenta el mundo, como la inmigración y la exclusión social. Cantet, que finalizaba en Valencia su gira mundial, aprovechó para explicar el proceso creativo de la película. “Desde el principio, hubo total colaboración con François Bégaudeau –profesor y autor del libro en el que se basa la historia- que se entrenó como un deportista durante un año con los alumnos. Hay mucha improvisación en el guión, ya que había dos tipos de diálogos: las frases necesarias y las que le daban un interés dramatúrgico, sacadas de lo que había estado escuchado y observado en los alumnos.”
También se llevó un Premio la argentina Albertina Carri por su peculiar cine, irreverente y como ella misma califica “difícil de exhibir en general” gracias a su provocador estilo fuera de todos los géneros. Tan sólo pude acudir a la proyección del cortometraje "Barbie también puede eStar triste" (2001), una animación en la que nuestra muñeca favorita, símbolo de la mujer occidental se debate entre un Ken maltratador y los escarceos pornográficos con una mucama, la Barbie latina. Después de esta espeluznante sátira me quedé con ganas de indagar más en la obra de esta artista, pero no pudo ser.
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texto/fotos: Silvia López
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