
Este escocés es un nombre mítico del folk británico que se lo toma con calma pero que de vez en cuando nos sorprende con especiales y agrdables discos como este. Junto a John Renbourn fundó Pentagle, grupo básico del folk británico de los 60 y 70, al lado de Fairport Convention o Steeleye Span. Es también usual y lógico colocarle a la altura de Donovan o Nick Drake, pero las merecidas alabanzas también le llegan del rock. Jimmy Page le admira y el bueno de Neil Young afirmó debido a su destreza con la guitarra que era el equivalente con la acústica a Jimi Hendrix. ¡Toma ya! Pero no sólo tiene admiradores coetáneos. También más jóvenes como Hope Sandoval, Bernard Butler (Suede) o Johnny Marr (The Smiths) le rinden pleitesía y han colaborado con él. Además en su extensa discografía ha sabido evolucionar y dejarse llevar por el blues o los sonidos más psicodélicos y ácidos.
El tema titular, "The black swan" abre el disco y es delicioso. "High days" o "Hey pretty girl" se las marca a pelo y también triunfa recordando algo a Nick Drake. En "When the sun comes up" le ayudan la slide de David Roback (Rain Parade) y la gran voz de Beth Orton, mientras que en "Katie Cruel" hacen lo propio de nuevo Beth y un heredero de moda como Devendra Banhart. Además un dúo de percusionistas le dan un toque muy especial. Contiene también blues como el de "My pocket's empty" que gustará a quienes amaban a The Incredible String Band o Climax Blues Band o la slide guitar de "A woman like you". En la espléndida "Watch the stars", de nuevo junto a Beth Orton, parecen Richard & Linda Thompson y cuando se electrifica y toca teclados como en "Texas cowboy blues" crea un precioso rock atemporal. En "Magdalina's dance" lo borda con el banjo (siempre hay muchos toques norteamericanos en su música) y brilla la espléndida flauta de Maggie Boyle. En su conjunto tiene la magia para hacer sonar lo tradicional como propio y sus composiciones como si fueran tradicionales, que a buen seguro lo serán muchas de ellas en el futuro. ¡Un disco muy apropiado para este otoño-invierno!
Txema Mañeru.
©2007 paisajeseléctricos