ash
Parece una paradoja de este negocio que al mismo tiempo que su discográfica, Warner, publique el descafeínado regreso, aunque con algunos singles disfrutables como “Tarantula” o “For God and country”, de Smashing Pumpkins con “Zeitgeist”; haga lo propio con el buen disco de despedida (sólo quieren sacar singles en el futuro) del trío norirlandés, Ash.
Liderados por Tim Wheeler, cantante, guitarrista, teclista, programaciones, productor y compositor de los 12 más que apreciables temas. Arrancan con “I started a fire” de manera potente, con la característica voz de Tim y la contundente sección de ritmo. Sigue un acertado single como “You can’t have it all” y continúan sonando joviales y frescos con “Blakclisted”. El segundo single, de momento ya que pueden extraerse varios más, es “Polaris”, una de sus clásicas baladas o medios tiempos al estilo U2 y que también gusta a bandas como Travis o Keane, con guapos arreglos de cuerda y teclados. “End of the world” sigue esa estela y recordando lo mejor del brit-pop. “Ritual” o “Shattered glass” muestran su lado más acelerado y punk con guitarras afiladas y estribillos melódicos. “Shadows” suena a pop jovial entre los Beatles y los Beach Boys. El tema titular, "Twilight of the innocents”, tiene un precioso comienzo tierno y melódico y un final épico con cuerdas majestuosas que ponen un gran colofón a su obra por el momento. Veremos qué nos depara el futuro.
Txema Mañeru
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