JULIO DE LA ROSA

"El equilibrio se puede conseguir, pero fugazmente"

 

 

Son escasos pero notables los vocalistas españoles que abandonan sus grupos de toda la vida para emprender una carrera en solitario al margen de servidumbres y apostando por la transformación permanente. Julio de la Rosa estuvo al frente de El Hombre Burbuja, compuso la banda sonora de la galardonada '7 Vírgenes' y al final de 2005 irrumpió con 'La leyes del equilibrio' (Everlasting), un viaje fatal y descontrolado, como nos gustan a nosotros.

 

Pregunta.- Experimenta y evoluciona en cada trabajo, ¿ser inquieto forma parte de la profesión?

 

Respuesta.- La intención siempre es sorprenderse a uno mismo. El anterior disco era de guitarra, bajo y batería. Me apetecía cambiar de registro.

 

P.- 'Las leyes del equilibrio' tiene una sónica que recuerda mucho a Nick Cave, incluso recoge la costumbre de Tom Waits de generar percusiones con objetos insospechados...

 

R.- Hay alguna grapadora... Son cosas de andar por casa, cualquiera puede coger una grapadora y tocarla como si fueran unas castañuelas. Es la expresión Neubaten de oficina.

 

P.- Las canciones hilan una historia. ¿Es un escritor frustrado? ¿Ha querido hacer su particular novela?

 

R.- Sí, también soy un baterista frustrado. Normalmente empiezo a escribir relatos que se convierten en canciones. Es un proceso inverso, así ha salido.

 

P.- Y el uso de personajes en la narración, ¿le ofrece otra perspectiva de las cosas?

 

R.- Anteriormente opté por usar la primera y la segunda persona para ganar en fuerza. En éste he querido contar una historia en tercera persona porque ofrece mucho más juego, puedes decir muchos disparates sin que nadie te pregunte: "Oye, ¿tú...?"

 

P.- El protagonista llega a buscar la paz en "nuevos mantras". ¿Podemos alcanzarla, aunque sea en Oriente?

 

R.- El protagonista, en su desesperación, recurre al mundo esotérico de psiquiatras y todos los que quepan en ese saco. Intenta llegar a una paz que no aparece. El equilibrio se puede conseguir, pero fugazmente. Lo imposible es su constancia.

 

 

P.- Lo que sí perseveran son las carreteras y los viajes. ¿Por qué ese gusto por el trayecto?

 

R.- Música y movimiento siempre ha sido una buena mezcla. Más que una 'road movie', yo lo veo como un verdadero melodrama en el sentido clásico, con una persona sacrificada que sufre golpes, muy cerca de 'El intendente Sancho' de Mizoguchi o de cualquier culebrón como 'Pasión de Gavilanes'. Para mí es importante el coche, que aparece como el mal de la actualidad. He querido dar la sensación del que se pone en una autovía en sentido contrario (al margen de que las ciudades estén construidas para los coches y no para las personas).

 

 

P.- Y, musicalmente hablando, ¿conduce Julio de la Rosa en sentido contrario?

 

R.- ¡Buena metáfora! La música que se hace actualmente es muy, muy ñoña. Incluso, si escuchas a los que tienen imagen de roqueros, descubres que hacen música para niños. Será que el rock es música para niños (risas). En la escena independiente pasa igual, salen dos grupos haciendo un estilo y todos los demás quieren copiar lo mismo, lo que es muy triste si son cosas tan malas y tan ñoñas. La escena independiente tiene su propia industria, cosa que no sucedía hace diez o quince años.

 

P.- Según Corcobado, la música es "algo casi divino". ¿Comparte esa teoría?

 

R.- Estoy muy de acuerdo. Lo primero fue la música, los curas llegaron después. El éxtasis para contactar con el "más allá" se produjo a través de la música.

 

P.- ¿Prefiere tumbarse en el diván o ser el que escucha?

 

R.- Tomar los dos papeles en cualquier cosa es siempre mucho más divertido. Es como ser activo o pasivo en la homosexualidad. Está bien alternar los dos sitios, por aquello del equilibrio (risas).

 

P.- Hace canciones de enorme carga visual y firmó la banda sonora de '7 Vírgenes'. ¿Cómo va su relación con la imagen?

 

R.- Hice veinte piezas musicales para la película y siempre hay alguna que no me deja del todo contento, pero estoy satisfecho, fue un trabajo divertido y emocionante. Me han pasado el guión de un 'thriller' para hacer dos o tres temas. Y Alberto Rodríguez está preparando ya su próxima película.

 

 

 

 

Eduardo Tébar (Fotos: A. Catalán)

 

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